©Félix Sánchez Montes @felixsm #blogmonteros
viernes, 9 de noviembre de 2012
Premiada fotografía en Intercaza 2012 (Córdoba)
En la edición de 2012 de Intercaza me premiaron con Diploma una de mis fotografías, gracias.
Además expusieron otra de mis fotografías entre las 30 seleccionadas.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Entrevista publicada en la web de CAZAWORLD.COM
http://cazaworld.com/social/blog/entrevista-al-cazador-felix-sanchez/
Noticias
Entrevista al cazador Félix Sánchez
Publicado por Bernardo, el 14 de agosto de 2012
El profesor Félix Sánchez Montes, residente en Sevilla, practica la montería española tradicional y que lleva 50 años en la caza.
¿En que zonas cazas?: Andalucía y Extremadura principalmente
Arma de caza: Rifle FN 300 WM (Sin visor), por eficacia, robustez y fiabilidad.
¿Cómo te iniciastes en la caza?Desde muy pequeño acompañando a mi padre como mochilero, aprendiendo y observando; por tradición familiar, provengo de una familia de monteros que se remonta documentalmente al siglo XVIII, ganaderos navarros afincados en el Valle de Alcudia (Ciudad Real). Mi abuelo, Félix Sánchez, gran montero y dueño de rehalas viene reseñado, por ejemplo, en el libro “20 años de Caza Mayor” del Conde de Yebes, y mi tío Eulalio Sánchez fue pionero de las monterías comerciales en Córdoba en los años 50 del pasado siglo.
¿Tienes perro de caza? No. Los tuve y muy buenos cuando aun vivía mi padre y me dedicaba a la caza menor.
¿Puedes contarnos el momento más emocionante que has vivido en la caza? El día que maté mi primera res, un venado en la finca Fuentevieja de Posadas (Córdoba), un 5 de noviembre de 1970, tenía 13 años, con mi escopeta Victor Sarasqueta del calibre 16. Una jornada inolvidable.
¿Qué sueño te gustaría cumplir en el mundo de la caza? Un sueño imposible, que volviese el espíritu, las formas y el respeto que existía cuando me inicié en el mundo de la montería.
¿Qué harías tu para mantener la caza entre la juventud? Enseñarles desde pequeño las normas de la caza, que cazar no es matar y el respeto por las ideas que no compartimos.
Los ecologistas siempre están cargando contra la practica de la caza. Imagínate que tienes a uno delante, ¿qué le dirías para defender la caza? Lo que hago siempre, defender mis ideas con el conocimiento en el mundo de la ecología. Yo estudie Ingeniería Técnica Forestal y conozco muy bien el mundo de la caza, la ecología, especies y sobre todo el mundo rural.
¿Algo más que nos quieras contar?: Colaboro en revistas especializadas del sector cinegético, publicaciones de zoología y botánica, Federaciones de Caza, web especializadas en la caza y tengo un blog “Monteros” con casi 50.000 visitas. Esto me permite estar al día en esta afición que para mi es una pasión, la caza.
domingo, 15 de julio de 2012
Publicado artículo "No pudo ser" en eXcape Extremadura Caza & Pesca
Publicado el pasado día 10 de julio mi artículo "No pudo ser" en la web de eXcape Extremadura caza y Pesca
http://www.excape.com.es/index.php/component/k2/item/721-no-pudo-ser
Muchas gracias a eXcape
http://www.excape.com.es/index.php/component/k2/item/721-no-pudo-ser
Muchas gracias a eXcape
viernes, 22 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
No pudo ser
Ya
con siete años acompañaba a mi padre al puesto para montear, una fotografía en
blanco y negro, de un niño metido en el hueco de una vieja encina para
resguardarlo del frío en una dehesa cordobesa, da fe de ello. Hablo de mediados
de la década de los sesenta del pasado siglo, época en la cual nació mi pasión
por la montería.
Vinieron
después muchas jornadas monteras más, siempre acompañado de mi padre Juan
Sánchez Iñigo, mi tío Lalo (Eulalio Sánchez) o algún viejo montero como por
ejemplo Juan de Velasco y López de Letona, con los cuales aprendí, o eso creo,
los misterios y secretos de este antiguo arte que es montear.
Poco a poco
conseguí que me dejasen disparar a las reses con mi escopeta del calibre 16 una
Víctor Sarasqueta de los años cuarenta con unos preciosos grabados, eso si,
siempre acompañado en el puesto.
En la finca
cordobesa de Fuentevieja, donde según se indica en el libro “Montear en
Córdoba” de Mariano Aguayo (Ed. 1993).- Págs. 61-62 – “Pasado el tiempo, tuvo su asentamiento en Fuentevieja una de
las sociedades de monteros cordobeses con mayor solera. Eran Matías García
Mateo, los hermanos Antonio y Enrique Barroso, Manolillo García, Rafael El
Cordobés y Eulalio Sánchez, que era el que actuaba como jefe de campo y llevaba
la finca”, fue donde un cinco de noviembre de 1970 maté mi primera res con
13 años, un bonito venado con ocho puntas que me hizo novio e ingresar como
nuevo montero. A partir de ahí y hasta hoy han pasado casi 42 años, toda una
vida.
Los años
setenta significan para mi los mejores si hablamos de monterías, mi tío Lalo,
pionero de las monterías comerciales en Córdoba, me llevó con él a las mejores
monterías que recuerdo, La
Piedra de la Sal ,
Mañuelas y El Águila, La Onza ,
La Loma de la Higuera …, tiempos que ya
no volverán y que tuve la suerte de vivirlos, conocer el final de una edad del
oro de la montería tradicional española.
Ya en los
ochenta, mi padre, mi tío Lalo, Hans K. Schmockh y Jan Harás alquilaron la
finca La Loma
del Majano, entre Montoso y Cardeña, en Córdoba. Por aquel entonces aún sin
malla cinegética.
Los estudios
que me hicieron desplazarme a Madrid, o el ejercito que me tuvo un tiempo por
tierras africanas en Melilla, hizo que no pudiese apenas asistir a alguna
montería, pero si a la que corresponde la fotografía que encabeza este artículo
que le hice a mi padre matando un cochino, con la suerte de poder captar el
momento exacto del disparo con mi cámara Olimpos, el impacto en la res y hasta
el casquillo vacío aún en el aire. Fue en el puesto nº 2 de la armada del
Collado del Lobo de la finca La
Loma del Majano.
A partir de
aquí las secuelas del infarto de mi padre y la retirada de mi tío Lalo de las
monterías hicieron que abandonase las monterías hasta principios de la primera
década del presente siglo en la cual volví gracias a mi compañero de caza.
En los noventa
falleció mi padre con 65 años y después mi tío y me quedé con la pena de que mi
padre no me hubiese podido acompañar más a montear.
¡No pudo ser!,
la vida nos da estos sinsabores y nos deja con la pena eterna de no poder hacer
lo que hubiésemos deseado con toda nuestra alma, dejando sin terminar un deseo,
aunque la edad me hace comprender, ahora, lo que en mi juventud no comprendí.
Ya pasó los tiempos en que era un “agonía” queriendo abatir, que no cazar, más
que nadie.
Hace tiempo
que aprendí que lo importante es el lance, los amigos que te rodean para pasar
una buena jornada de caza, en esto que para mi no es una afición, es una forma
de vida, una pasión que me hace aún no poder conciliar el sueño la noche antes
de montear, que me de la vida el pisar una dehesa, oír un agarre, escuchar las
voces de un perrero y sentir que se me sale el corazón al escuchar el romper
del monte de una res, aún a pesar de los cientos de monterías ya vividas.
Pues nada
padre, sé que estás viendo lo que pasa por aquí abajo desde esa traviesa de
allí arriba donde seguro que estarás con tu hermano Lalo, con tus amigos Paco
Fernández y Pepe Prieto y tantos otros cazadores y monteros que siempre
seguirán vivos mientras alguno de nosotros los recuerden. Gracias por enseñarme
los valores por los cuales me he regido.
Solamente
tenemos una certeza en este mundo, la muerte, y por ello sigo teniendo a pesar
de mis años la alegría y la felicidad de ver nacer cada día con una nueva
ilusión.
No te olvido
padre.
Tu hijo.
domingo, 3 de junio de 2012
Monteros de Vallehermoso presentó su programa de monterías 2012 / 2013
El pasado día 2 de junio Monteros de Vallehermoso presentó su nuevo programa de monterías para la temporada 2012 /2013.
La reunión resultó magnífica, cantidad de amigos y un ambiente muy bueno, la comida y la charla amigable hizo de este día un momento muy especial.
La reunión resultó magnífica, cantidad de amigos y un ambiente muy bueno, la comida y la charla amigable hizo de este día un momento muy especial.
jueves, 24 de mayo de 2012
Monteros de Vallehermoso presenta su programa de monterías 2012/2013
El próximo sábado 2 de Junio Santiago Moreno y Pepe Orta de Monteros de Vallehermoso presentan su programa de monterías en un gran acto. Se pretende pasar un día mas que bueno, degustando una gran comida y estando entre amigos y monteros.
Aquí tenéis el plano por si queréis asistir:
El programa me comentan que como cada año va a ser muy atrayante tanto por precio como por las buenas fincas que se montean.
El acto comienza a las 12:30 y se realiza en en las instalaciones de HÍPICA LOS PEDROCHES DE" YEGUADA YASMINA" en la localidad cordobesa de ALCARACEJOS.
Espero poder asistir. ¡Que sea un gran día!
martes, 15 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
Monterías: del "paso" al "puesto fijo de rececho" (1)
Hace tiempo ya que deseaba publicar mis opiniones sobre uno de los cambios, que a mi parecer, está influyendo más en las monterías (aparte de la crisis, claro está) actuales.
Cuando empecé a montear con mi tío Lalo y mi padre Juan Sánchez a finales de los años sesenta del pasado siglo y hasta hoy ha llovido mucho por nuestras sierras y los usos y costumbres de nuestra tradicional montería española han cambiado y evolucionado para adaptarse a los nuevos tiempos.
Recuerdo las primeras monterías a las que asistí, la junta era siempre muy temprano, antes de las nueve de la mañana ya estábamos todos reunidos para desayunar unas migas o lo que hubiese, no faltaba la copíta de aguardiente y el café de pucherete para calentar los cuerpos.
Meses antes ya habíamos visitado la finca en la que se iba a celebrar la montería (mi tío Lalo fue un pionero en organizar monterías comerciales) y visto los "pasos" y huidas naturales de las reses (eran fincas abiertas), hablado con el guarda y colocado los puestos en estas huidas naturales.
Por tanto era posible tener al puesto vecino muy cerca tuya, aunque siempre sin verlo, o bien a muy considerable distancia, todo dependía de los "pasos" de las reses.
En aquellos años era raro ver visores en los rifles, y aún muchos monteros iban con sus escopetas, ya que casi todos los asistentes sabían que había que dejar "cumplir" a las reses, para abatirlas en su "sitio", por tanto era extraño disparar a más de 150 metros a una res, y eso si, siempre en nuestro "campo" para no "cortar" las reses que fuesen a "romper" al puesto vecino.
Una vez celebrado el sorteo marchaban las armadas para ir colocando los puestos, algunas iban en camionetas, otros en caballerías y la mayoría andando (si eras joven la caminata estaba asegurada).
Conocías a casi todos los asistentes a la montería y por tanto era común que cuando te colocabas en tu puesto supieses quien tenías de compañeros de puesto, a tu izquierda y quien a tu derecha.
Lo habitual era ir acompañado al puesto, yo desde muy pequeño iba con mi padre y así aprendí lo poco o mucho que se de caza, y compartir los lances (si te dejaban) cuando ya tenías una edad. En mi caso me hice "novio" en Fuentevieja (Córdoba) el 5 de noviembre de 1970, tenía 13 años.
La suelta normalmente a eso de las once de la mañana, el trabucazo y las ladras de las rehalas te avisaban del comienzo, el paso de los primeros perros y conocer por su collar a quien pertenecian y hasta saber el nombre del "puntero" y como no el del "perrero" al cual al pasar por tu puesto siempre ofrecías agua o lo que tuvieses y aprovechabas el momento de charla para saber cómo estaba la finca, los encames recientes que había visto ... en fin de como iba transcurriendo todo. No hay que decir que "emisoras" casi no había en la montería. Te comías el "taco" que siempre llevabas (¡qué de recuerdos esa tortilla de patatas, el filete empanado y la manzana¡) y si hacía frio pues echabas una "lumbre" para calentarte.
Las reses mucho más escasas que en la actualidad, y lo que importaba era el "lance" más que el "trofeo" de la res, palabras como "bocas", "medallable" y otras, no recuerdo haberlas oído en aquellos años.
Si el lance había sido bueno tenías la recompensa con la res muerta en su "sitio" y por "derecho", y si no pues no pasaba nada.
A eso de las cuatro de la tarde, tras unas cinco horas en el puesto sonaban las caracolas de "recogida" y te ibas a "pistear" y "marcar" las reses si el día había sido propicio y si no pues ayudabas a marcar las reses del "vecino".
Después a la junta de "carnes" por el mismo medio por el que habías venido. Allí te esperaban unos garbanzos calientes y un poco de vino. Si había que "discutir" una res se hacía siempre en el campo, nunca en la junta y si había diferencias el "Capitán de Montería" acompañado de otros dos o tres monteros con experiencia y los monteros que reclamaban la res; se acercaban al puesto y decidían de quien era la res, su veredicto era inapelable y todos aceptaban su juicio.
Sin prisas se charlaba y muchas veces se quedaba a dormir en la misma finca.
Bueno estos eran otros tiempos, ahora volvamos al presente pero .... eso es ya otra historia, lo contaré en el próximo capítulo.
Conocías a casi todos los asistentes a la montería y por tanto era común que cuando te colocabas en tu puesto supieses quien tenías de compañeros de puesto, a tu izquierda y quien a tu derecha.
Lo habitual era ir acompañado al puesto, yo desde muy pequeño iba con mi padre y así aprendí lo poco o mucho que se de caza, y compartir los lances (si te dejaban) cuando ya tenías una edad. En mi caso me hice "novio" en Fuentevieja (Córdoba) el 5 de noviembre de 1970, tenía 13 años.
La suelta normalmente a eso de las once de la mañana, el trabucazo y las ladras de las rehalas te avisaban del comienzo, el paso de los primeros perros y conocer por su collar a quien pertenecian y hasta saber el nombre del "puntero" y como no el del "perrero" al cual al pasar por tu puesto siempre ofrecías agua o lo que tuvieses y aprovechabas el momento de charla para saber cómo estaba la finca, los encames recientes que había visto ... en fin de como iba transcurriendo todo. No hay que decir que "emisoras" casi no había en la montería. Te comías el "taco" que siempre llevabas (¡qué de recuerdos esa tortilla de patatas, el filete empanado y la manzana¡) y si hacía frio pues echabas una "lumbre" para calentarte.
Las reses mucho más escasas que en la actualidad, y lo que importaba era el "lance" más que el "trofeo" de la res, palabras como "bocas", "medallable" y otras, no recuerdo haberlas oído en aquellos años.
Si el lance había sido bueno tenías la recompensa con la res muerta en su "sitio" y por "derecho", y si no pues no pasaba nada.
A eso de las cuatro de la tarde, tras unas cinco horas en el puesto sonaban las caracolas de "recogida" y te ibas a "pistear" y "marcar" las reses si el día había sido propicio y si no pues ayudabas a marcar las reses del "vecino".
Después a la junta de "carnes" por el mismo medio por el que habías venido. Allí te esperaban unos garbanzos calientes y un poco de vino. Si había que "discutir" una res se hacía siempre en el campo, nunca en la junta y si había diferencias el "Capitán de Montería" acompañado de otros dos o tres monteros con experiencia y los monteros que reclamaban la res; se acercaban al puesto y decidían de quien era la res, su veredicto era inapelable y todos aceptaban su juicio.
Sin prisas se charlaba y muchas veces se quedaba a dormir en la misma finca.
Bueno estos eran otros tiempos, ahora volvamos al presente pero .... eso es ya otra historia, lo contaré en el próximo capítulo.
sábado, 31 de marzo de 2012
Loma del Majano, Córdoba
Plano de la Finca Loma del Majano, que tuvieron alquilada unos años un grupo de amigos (entre ellos mi tío Lalo y mi padre en la década de los 80 del pasado siglo).
Buenos ratos pasados con ellos en esta finca situada entre Montoro y Cardeña en Córdoba. Hoy en día está vallada.
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