sábado, 10 de julio de 2021

España no es anticaza: los españoles, a favor de la caza como actividad necesaria y positiva para el mundo rural. Club de Caza. 7 de julio 2021.

Origen

Antonio López Espada.

La mayoría de los españoles considera la caza como una actividad necesaria y cree que tiene un impacto positivo en la actividad económica del medio rural y en el medio rural en su conjunto. Además, gran parte de la población cree que contribuye a la protección del medioambiente y a la conservación de la biodiversidad animal.


Así se desprende del estudio ‘Opiniones y actitudes de la sociedad española ante la caza’ elaborado por la consultora GAD3 para Fundación Artemisan, a través de más de 3.000 encuestas telefónicas aleatorias realizadas en todo el país durante los meses de marzo y abril de 2021.

No queremos pagar más para el control de animales que ya realizan los cazadores

Entre los principales resultados del estudio destaca que más del 60% de los españoles coinciden en que no están dispuestos a pagar más impuestos para que la Administración Pública se haga cargo del control de poblaciones de fauna silvestre y, además, el 71% de los encuestados se posiciona a favor de utilizar la caza para llevar a cabo ese control.

Para la mayor parte de los españoles, la caza previene daños a cultivos, evita que animales salvajes se adentren en núcleos urbanos y reduce el número de accidentes en carretera. Una gran parte de los encuestados cree también que evita enfermedades que pueden transmitirse al ser humano.

Despoblación y protección animal

Cabe señalar que 9 de cada 10 españoles declaran estar preocupados por la progresiva despoblación de las zonas rurales en España y, en este sentido, la mayor parte de los encuestados cree que la caza supone una fuente de generación de empleo y una herramienta para fijar la población en el medio rural. Además, también aseguran estar preocupados por la protección animal y el medio ambiente y, preguntados sobre cuáles son los actores que más contribuyen a ello, el 70% cree que la población del medio rural es el principal actor, si bien uno de cada tres encuestados cree que los cazadores cumplen también esta función y que lo hacen muy por encima de la sociedad en su conjunto o de los partidos políticos.



Los anticaza no calan en la sociedad

Este estudio, impulsado por Fundación Artemisan, surgió ante el evidente aumento de la preocupación de la sociedad por el medioambiente, unido al distanciamiento entre una sociedad cada día más urbana y el mundo rural, lo que ha provocado que grandes decisiones que afectan a la España vaciada se tomen desde grandes ciudades. Decisiones guiadas en muchas ocasiones por determinados intereses, sin respaldo científico, técnico ni, como evidencian los resultados de este estudio, social, pero que están provocando graves consecuencias en la forma de vida y en la supervivencia de millones de habitantes del mundo rural.

No olvidemos que la caza favorece la economía

Y es que cabe recordar que, según el ‘Informe Impacto Económico y Social de la Caza en España’, elaborado por Deloitte para Fundación Artemisan, la caza genera en España cada año cerca de 6.500 millones de euros y da empleo a 187.000 personas, principalmente en el mundo rural.

Consulta el estudio en su totalidad pulsando en la siguiente imagen:



jueves, 8 de julio de 2021

Alarma por la sobrepoblación de jabalíes: hay más de un millón en España. El Mundo. 6 de julio 2021.

 Origen

Jabalíes una finca cercana a Monfragüe (Cáceres).DAVID VIGARIO

DAVID VIGARIO

La pandemia ha favorecido su crecimiento: hay ya más de un millón de jabalíes en España y la cifra podría doblarse en 2025. Preocupan los destrozos en cosechas, el aumento de accidentes de tráfico y la propagación de enfermedades animales.

La población del jabalí en España supera ya el millón de ejemplares. Aunque no existen estadísticas oficiales (las organizaciones agrarias llevan pidiendo al Ministerio de Agricultura desde hace años, sin éxito, un censo exhaustivo de la especie), diversos informes del sector apuntan a una multiplicación de ejemplares en estos últimos años. La alarma se ha disparado durante la pandemia, con graves consecuencias para los agricultores y ganaderos: se dañan cosechas, masas forestales y propagan enfermedades de sanidad animal, como la tuberculosis o la peste porcina africana.

Se han convertido además en habituales las imágenes nocturnas de grupos perfectamente alineados campando a sus anchas por calles urbanas en busca de alimentos, lo que está provocando accidentes de tráfico.

De seguir esta tendencia, y ante la falta de depredadores naturales que lo combatan, la previsión es que el número de jabalíes pueda llegar a duplicarse en el año 2025. Hay una opinión generalizada: han perdido el miedo a las personas, a los que ahora ven como proveedores de alimentos.

En pleno confinamiento, en abril del año pasado, el Gobierno facultó legalmente a las comunidades autónomas a mantener el control de esta especie y las autorizó para "establecer la mejor forma de llevarlo a cabo". Es decir, les dio un amplio margen de maniobra para autorizar una caza mucho más intensiva, dentro de los límites establecidos.

Justo un año antes, en marzo de 2019, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, había acordado crear un grupo de trabajo para reducir la sobrepoblación de jabalíes salvajes que afectaba especialmente a Aragón, Cataluña, Navarra y País Vasco. Sin embargo, no hubo resultados palpables y la especie no dejó de multiplicarse.

Las últimas cifras oficiales publicadas por el Ministerio de Agricultura apuntan a 373.225 ejemplares capturados en España en 2018 -la mayor cantidad con diferencia de entre las especies de caza mayor-, con un peso medio por jabalí abatido de 52 kg, y un precio medio por unidad de 51 euros.

"Una plaga de jabalíes en Valladolid provoca pérdidas del 40% en los cultivos"; "Galicia soporta ya 18 atropellos a la fauna cada día, un 70% más que hace diez años; el atropello del jabalí, el más frecuente de los accidentes con animales"; "El Ayuntamiento de Valdemorillo (Madrid) contrata a arqueros profesionales -utilizando arcos y flechas- para reducir la población de jabalíes"; o "los jabalíes amenazan el éxito reproductivo de las aves acuáticas del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel", son sólo algunos de los ejemplos del impacto de estos animales.

En el último caso citado, un reciente estudio científico elaborado por la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con científicos del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos de Castilla-La Mancha, alertaba de que su impacto en los 26 humedales analizados "está llegando a niveles insostenibles" y sostenía que "la protección de ciertos entornos y especialmente la ausencia de caza favorecen la proliferación del jabalí, lo que tiene un efecto cascada en el conjunto del ecosistema".

GRAN OLFATO

El jabalí es un mamífero omnívoro, antecesor salvaje del cerdo. Muestra preferencia por alimentos energéticos como las bellotas o el maíz y se adapta muy bien a cualquier terreno que le ofrezca refugio y alimento. El presidente de la Real Federación Nacional de Caza, Manuel Gallardo, lo describe como "un animal precoz, con alto poder olfativo, prolífico y adaptable a cualquier terreno y con una gran capacidad de recursos físicos para salvar cualquier obstáculo". Mientras, las hembras pueden alcanzar la edad reproductora mucho antes de cumplir el primer año de vida para gestar entre cuatro y seis crías.

A partir del medio año de vida se convierten en auténtico depredadores: "Hoy por hoy, la única solución eficaz y eficiente que para el control poblacional de la especie es la caza", alerta Gallardo. Además, advierte de que "no se trata de extinguirlos sino de establecer un equilibrio y un límite poblacional ante su espectacular explosión demográfica". A modo de ejemplo, recuerda que cuando era un joven cazador "ver pasar a un jabalí por los campos era un auténtico acontecimiento", pero ahora es justo lo contrario: "La noticia es no cruzarse con uno".

Según el presidente de esta organismo, otro de los problemas es la falta de consumo de su carne: "Se debe de conseguir que se ponga en el mercado o se done, que se rentabilice en cualquier caso, porque también lleva sus costes el no dejar a los animales tirados en el campo al existir un decreto que lo impide", destaca. Hasta ahora, sólo el País Vasco en España y Bélgica en Europa son los únicos cauces abiertos que se tienen, según destaca Rosa Pruna, presidenta de Asaja Barcelona: "Aquí no hay costumbre".

LAS SUBVENCIONES EN CATALUÑA

Ante el aumento del del número de ejemplares, las comunidades autónomas han comenzado a tomar medidas. Este mismo año la región de Murcia aprobó una orden para autorizar el empleo de capturas en vivo y el uso de armas mediante la modalidad de aguardo en terreno cinegético y no cinegético. Extremadura dio luz verde en mayo a la modalidad de caza de jabalíes al salto, una reivindicación histórica del sector cinegético en esta región. La Generalitat Valenciana ha autorizado batidas y utilización de cajas trampas en la Sierra de Orihuela, Sierra Escalona o el embalse de Pedrera, donde hay más superpoblación. Hay más ejemplos.

Un punto de inflexión a la hora de la concienciación de las administraciones tuvo lugar elpasado 16 de junio, cuando un joven motorista de 17 años de Sant Martí Sarroca que circulaba por la carretera del Alt Penedés murió al cruzársele un jabalí. No era el primero. El año pasado hubo otra desgracia similar en una carretera de Madrid. Tras el suceso, la consejería de Acción Climática y Alimentaria de la Generalitat de Cataluña ha aprobado una subvención para los cazadores entre 12,50 y 25 euros por cada ejemplar de jabalí abatido.

Se trata de una medida pionera en España. "Nos alegramos mucho, sobre todo porque respalda desde el punto de vista moral a la caza, muy mal vista por algunos en los últimos tiempos, y sobre todo las batidas en particular", destaca Pruna, quien recuerda cómo hace aproximadamente un mes la famosa localidad de Cadaqués, al norte de la Costa Brava, el paisajístico y romántico pueblo blanco de Dalí, se inundó de jabalíes para sobresalto de vecinos y turistas.

"Lo llevábamos reivindicando hace años, pero estos episodios han hecho cambiar la mentalidad de la gente contra la caza, sobre todo en las administraciones. Especialmente los alcaldes, que ahora nos apoyan y se comienzan a realizar convenios para realizar batidas organizadas", declara Pruna.

En la temporada 2019-2020, marcada por la pandemia, se llevaron a cabo en Cataluña 4.946 batidas y se cazaron 15.781 jabalíes. En los últimos 22 años, se han registrado en total 85.500 batidas y unos 189.000 jabalíes abatidos. Las densidades más elevadas se encuentran en la zona nordeste de esta comunidad, con máximos en el Empordá, la Garrotxa y el Montseny, con una media de entre 14 y 20 jabalíes/m2.

"En zonas del Prepirineo la gente no puede sembrar nada porque los jabalíes lo arrasan todo", se lamenta la representante agraria, quien estima las pérdidas ocasionadas en las dos últimas décadas en unos ocho millones de euros en los cultivos de cereales, forrajes, maíz o pasto, principalmente.

DAVID VIGARIO

"QUE SALGA EL EJÉRCITO A MATAR JABALÍES"

El número de cazadores en Cataluña ha descendido vertiginosamente en los últimos años, sobre todo a raíz de la pandemia. Se calcula que en los últimos 15 años han bajado las licencias un 40% (de unas 100.000 a 40.000 aproximadamente). "Cada vez se incorporan menos jóvenes y los jubilados, cansados de la burocracia de la administración y de las críticas a la caza, terminan por dejarlo porque ya no se disfruta como antes; estamos perseguidos -añade-, nos tachan de asesinos y la gente termina por colgar la escopeta", declara Vicens Manen, cazador y dueño de un importante coto en las proximidades de Barcelona.

Está en contra del pago aprobado por la Generalitat para la captura de los ejemplares: "Es un señuelo, la mayoría pensamos que es mejor que no nos den nada porque es pan para hoy y hambre para mañana en un problema -la superpoblación- que además no es competencia ni responsabilidad nuestra sino del Estado", resalta. Así que no tiene dudas: "Que salga el Ejército a matar a los jabalíes".

En este sentido, este veterano cazador lamenta que, además de la "pequeña cantidad" que se ha ofrecido, las exigencias a cambio son elevadas, como el número mínimo de ejemplares anuales por collas (cuadrillas) -80-, y la obligatoriedad al recibir cantidades de abonar impuestos y trámites para ello en sociedades que en la actualidad están catalogadas como sin ánimo de lucro.

"Queremos cosas más importantes, no subvenciones, como facilidades para agilizar todos los trámites administrativos, que son cada vez más farragosos, con mayores restricciones para organizar batidas nocturnas, señalizaciones, elevados costes de seguros. En definitiva estamos muy castigados y señalados y sin ninguna mesa de diálogo abierta con la administración", denuncia.

ALIMENTACIÓN SUPLEMENTARIA

Los ecologistas esgrimen una postura muy diferente. Pablo Ramos, además de coordinador de Ecologistas en Extremadura, es el representante de estas organizaciones en el Consejo Regional de Caza, y pone el acento en la alimentación suplementaria y artificial. Según denuncia, introducen los cazadores sobre todo en los meses de verano para que los jabalíes no se marchen de las zonas cercanas a los cotos privados y deportivos de cara a agruparlos para la siguiente campaña de caza.

"Se trata de la creación de granjas artificiales de jabalíes que luego se sueltan para la caza dentro del coto", critica para calificar de "disparate" las subvenciones aprobadas en Cataluña: "No servirá de nada y se reproducirán en mayor número y antes". Para este ecologista, es primordial controlar las fuentes de alimentación que se dejan a conciencia en el campo durante los meses de julio, agosto y septiembre. También las que se producen en las ciudades, "a las que los jabalíes acuden porque encuentran restos de alimentos en las basuras", asegura. Por lo que se necesitaría más vigilancia.

De hecho, este pasado viernes, el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, pidió a los vecinos que no dejen las bolsas de basura fuera de los contenedores que puedan servir de reclamo a estos animales. Además propone la esterilización de ejemplares, con pastillas formadas por componentes químicos, para reducir la población de ejemplares.

Por último, no comprende, salvo que sea premeditado, cómo es posible que esté disminuyendo el número de cazadores en el territorio nacional y, sin embargo, suba el número de piezas de caza mayor. A su entender, la sobrepoblación de los jabalíes, es un verdadero quebradero de cabeza para miles de agricultores y un serio problema de salud pública para todos los ciudadanos.

miércoles, 7 de julio de 2021

Un extraordinario ciervo albino se deja ver en Málaga. ABC. 6 de junio 2021.

 Origen


A. Otero

Solo uno de cada 30.000 ciervos padece albinismo, por lo que se trata de un ejemplar excepcional.

Su excepcionalidad los convierte en piezas muy codiciadas, por lo que los cazadores que lo han filmado prefieren no dar detalles del lugar del encuentro más allá de que ha sido en Málaga, indican en Club de Caza. No es la primera vez que es visto, pero sí la primera grabación que trasciende y no quieren que lo mate algún furtivo.

Al igual que las personas, los animales pueden padecer de albinismo, que puede presentarse en distintos grados según la especie. El pelaje blanco se debe a la falta de pigmentación en la piel y el cabello. También se da en los ojos, que toman un color rojizo o rosáceo al apreciarse más los vasos sanguíneos.

martes, 6 de julio de 2021

¿Tienes dudas sobre la caza del jabalí al salto en Extremadura?. Explicamos todos los detalles para su práctica. Cazaworld. 5 de julio 2021.

 Origen


Desde el pasado 21 de mayo, esta tiene autorizada su práctica en Extremadura

La Junta de Extremadura reguló la caza del jabalí al salto en su territorio con la finalidad de favorecer la práctica de la caza sobre la especie e incrementar la efectividad en el control de sus poblaciones.

El jabalí al salto se practica de forma individual o con los cazadores agrupados en cuadrillas, que baten un terreno, con o sin ayuda de perros, con el objeto de abatir los ejemplares de jabalí que se levanten al paso del cazador/es y de los canes.

Además, puede practicarse en el ejercicio de la caza menor al salto o en mano, perros en madriguera y cacería de zorros.

La orden que permite esta modalidad (Orden de 17 de mayo de 2021) ha suscitado dudas entre los cazadores en lo referente a su aplicación práctica, modelos de autorización y comunicaciones, etcétera, por lo que la Federación Extremeña de Caza ha elaborado una guía informativa al respecto.

Además, durante el mes de julio está llevando a cabo jornadas informativas, donde se explicarán los detalles de la modalidad, en los siguientes municipios:
-6 de julio, Moraleja (Cáceres)
-7 de julio, de Ahigal (Cáceres)
-13 de julio, Jarandilla de la Vera (Cáceres)
-14 de julio, Trujillo (Cáceres)
-20 de julio, Azuaga (Badajoz)
-21 de julio, Almendralejo (Badajoz)
-27 de julio, Olivenza (Badajoz)
-28 de julio, Ruecas (Badajoz)


Comarcas

La orden establece que esta modalidad podrá realizarse en los cotos privados de caza menor extensivos, en los cotos privados de caza menor intensivos que no planifiquen acciones colectivas de caza mayor, en los cotos sociales y en las zonas de caza limitada gestionada que estén incluidos en las zonas VC1, VC2 y VC3 del Plan General de Caza de Extremadura.

No puede practicarse en los cotos incluidos en las zonas catalogadas como VC4 y su regulación es distinta si el coto se encuentra en zonas VC1/VC2 o en zonas VC3.

Su práctica debe estar prevista en los planes técnicos, siendo compatible con la realización de acciones por daños. Hasta que se incluya la modalidad en el plan, en el momento de su renovación o aprovechando la presentación de una modificación sustancial del coto, será necesario realizar una solicitud de autorización anual.

Se permite el empleo de cartucho bala para escopeta y un número máximo de 3 perros por cazador y de 15 perros por cuadrilla.

Fechas

En cuanto a las fechas, para la temporada 2021/2022, la orden general de vedas establece que se podrá practicar en los siguientes períodos hábiles, en función de la comarca cinegética:
VC1 y VC2: los previstos para el ejercicio de la caza menor al salto o en mano (durante el ejercicio de las modalidades de perros en madriguera y cacería de zorros, sólo hasta el tercer domingo de febrero).
VC3: desde el sábado anterior al 12 de octubre hasta el tercer domingo de febrero.


Número de cazadores

En VC1 y VC2 el número máximo de cazadores es de 6 y no está permitida su práctica en las manchas de caza mayor. El empleo de chaleco o chaqueta reflectante y de gorra de alta visibilidad es recomendable. Su uso (chaleco o chaqueta) es obligatorio cuando la modalidad se practique con el fin exclusivo del abatimiento de jabalíes. En estas comarcas no se requieren comunicaciones previas.

En VC3 se permite como singularidad que pueda haber cazadores que permanezcan a la espera, mientras que el resto de quienes forman la cuadrilla, auxiliados por perros, levantan las piezas.

El número máximo de cazadores es de 12 y sí está permitida su práctica en las manchas de caza mayor. El empleo de chaleco o chaqueta reflectante y de gorra de alta visibilidad es obligatorio siempre y para todos los miembros de la cuadrilla. En estas comarcas es obligatorio presentar comunicación previa de cada acción cinegética ante la D.G. de Política Forestal y ante la Dirección de Salud del Área correspondiente.

Control sanitario de las piezas

En cuanto a los jabalíes abatidos, sea cual sea la comarca, la Federación Extremeña recuerda que es obligatorio que sean sometidos al control sanitario y de inspección por parte del órgano competente en materia de salud pública.
Así, en caso de abatir un jabalí, se debe contactar con el veterinario oficial para que proceda, lo antes posible, a realizar la inspección. La tasa por inspección en 2021 es de 9,53 euros por pieza.

La gestión de los SANDACH, independientemente de la comarca, es la misma que ya existía para la modalidad de aguardo o espera. Por tanto, en cotos sociales, se permite el enterramiento in situ, siempre que el destino sea autoconsumo y la categoría de SANDACH sea C2 o C3 (es decir, que no haya sospecha de enfermedad)

Sociedades

Las sociedades de cazadores que quieran cazar el jabalí al salto deben seguir los siguientes pasos:

1º. Presentación de la solicitud de autorización anual de jabalí al salto
-La deberán presentar todas las sociedades, independientemente de que se encuentren VC1, VC2 o VC3.
-Pueden contactar con la Federación Extremeña de Caza para la tramitación de la solicitud. Y para quien quiera presentar la solicitud por sí mismo, el modelo está disponible en este enlace.
-Deberá presentarse todas las temporadas hasta que la modalidad esté contemplada en el Plan Técnico.

2º. Presentación de las correspondientes comunicaciones previas a la Dirección General de Política Forestal y Dirección de Salud del área correspondiente.
-La comunicación previa solamente tienen que presentarla las sociedades que se encuentren en VC3.
-Pueden contactar con la Federación Extremeña de Caza para la tramitación de la comunicación previa. Y para quien quiera presentar las comunicaciones por sí mismo, el modelo está disponible en este en este enlace.
–Cada acción cinegética requiere una comunicación.
-Tasa modelo 50: Código 12055-6. Importe para sociedades: 8,50 euros (en 2021).
-La comunicación previa debe presentarse a la D. G. de Política Forestal con un mínimo de cinco días de antelación (a contar desde la fecha de entrada en el Registro Único de la Junta de Extremadura).
-La comunicación previa a la Dirección de Salud debe hacerse como mínimo con una semana de antelación.

**Añado un artículo interesante (Blog Monteros)
Artículo 4. Munición. Se permite el empleo de cartuchos de bala para escopeta.

domingo, 4 de julio de 2021

Cádiz: Muere un cazador de 25 años por picadura de avispas. Club de Caza. 4 de julio 2021.

 Origen


Antonio López Espada.

Durante la mañana de ayer sábado, un joven cazador gaditano fallecía tras sufrir la picadura de varias avispas.

El joven se encontraba en un paraje natural de El Acebuchal, en el término municipal de Casares, en la provincia de Cádiz. En un primer momento, le atendió su padre, pero llamaron a Emergencias al notar la gravedad del estado del joven. Algún medio de comunicación local ha destacado que era alérgico a este tipo de picaduras, y recibió varias. Una ambulancia le trasladó al Hospital de La Línea de la Concepción, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Un cazador muy querido

El joven, J. R. era un cazador muy querido en la zona, «muy buena gente», como le definen algunos allegados y componentes del grupo Cazadores de Cádiz, del que formaba parte.

Descanse en Paz.

Una avispa muy peligrosa

Aunque no ha trascendido la especie de avispa causante del ataque, medios locales hablan de la invasión que está sufriendo la zona del Campo de Gibraltar por parte de la avispa asiática (Vespa velutina), una especie que ha causado 78 fallecidos entre los años 1999 y 2018, sobre todo en el norte peninsular, pero esta especie está demostrando una gran capacidad de adaptación, y va colonizando áreas cada vez más en el sur de la Península Ibérica. De esos 78 fallecidos, 17 corresponden a andaluces.

miércoles, 30 de junio de 2021

"Monterías antiguas en Hornachuelos". Publicado mi artículo en la revista Caza Mayor de junio 2017.












"La montería como tradición". Mi artículo publicado en CAZAVISIÓN. Octubre 2018.

La 

La montería como tradición

Los valores y tradiciones son fundamentales para que una actividad perdure en el tiempo, y la montería tradicional no es una excepción que confirme esta regla. En mi opinión, haber vivido el ambiente cazador desde la infancia es muy importante, aunque reconozco que se pueden incorporar personas al mundo montero sin tradición cazadora en su familia.


No suele ser lo habitual, aunque sí lo fue en el periodo comprendido entre principios de los años ochenta y el comienzo de la crisis a finales de la primera década de este siglo, donde proliferó la moda de montear -aunque no se tuviese ni idea de cómo se hacía- para poder cambiar el dinero negro en muchos casos o bien por el afán de destacar en determinados ámbitos, en otros.


Las fotografías de personas con los vasos de licor en las manos mientras se sentaban en los lomos de grandes reses abatidas -que no cazadas- en cercones, han pasado a formar parte del peor ejemplo de historia montera. Son estas mismas fotografías las que tanto daño han hecho y siguen haciendo a la montería tradicional, al presentarnos ante la sociedad como una actividad elitista y realizada en fincas cercadas, cosa que no es cierta en la gran mayoría de los casos.

Recuerdo cómo desde mi niñez, veía en casa de mis padres el ambiente que rodeaba la caza. Para mí era habitual esperar con impaciencia el fin de semana una vez se abría la temporada, con esa noche anterior a la salida al campo sin apenas dormir, con esa impaciencia porque llegase la mañana.


Y eso me sigue ocurriendo hoy en día, tras más de 50 años de práctica de esta actividad. ¿Y por qué me sigue ocurriendo? Para mí la respuesta es fácil: lo he mamado, tuve muy buenos maestros en el arte de la caza, empezando por mi padre, siguiendo por mi tío Lalo y muchos más. Sentí la pena de no haber conocido a mi abuelo Félix, gran montero, pero al menos me contaron todas sus aventuras de caza, incluidas las de mi bisabuelo.

En mi caso, tuve la suerte de ser hijo, nieto, bisnieto… de cazadores, y de ellos aprendí una cosa fundamental para mí, la tradición y el respeto por las normas que debe seguir una caza sostenible. Para mí la caza no es negocio, ni deporte, ya que no compito contra otros en el ejercicio de la misma. Si acaso, me considero cazador deportivo y respeto dentro de mis posibilidades el medio ambiente.


Pero eso sí, soy un firme defensor de las tradiciones en la caza y, en especial, en la montería tradicional española. Sin tradiciones ni respeto a unas reglas básicas de conducta (estén o no escritas), estamos abocados a desaparecer como cazadores, eso no lo dudo.

¿Cómo entender la caza si uno no estuvo de morralero muchos años?, ¿si no usó un arma hasta saber cómo se debía manejar con seguridad?, ¿si no aprendió de sus mayores las costumbres y los usos de la actividad venatoria? Se pueden aprender todas estas cosas por uno mismo, pero no es igual. Todo esto es lo que tenemos que transmitir a nuestra juventud.

Cada vez somos menos los que podemos transmitir estos conocimientos sobre los usos y costumbres de una actividad casi milenaria, la montería.


Una solución creo que pasaría por volver a recuperar el prestigio que teníamos antaño los cazadores. Éramos los ‘buenos’ en los cuentos infantiles, pero eso con Disney cambió y ahora somos los ‘malos’ de la película. Esto no ocurre en otros países de nuestro entorno, bastando con ver lo que sucede en Alemania, Francia o Austria, por ejemplo, donde el prestigio del cazador apenas si disminuyó gracias a que han sabido conservar sus tradiciones venatorias.

Pero en España es distinto, pues arrastramos el estigma de la muerte, la idea errónea de que solamente salimos al campo a matar y derramar sangre. Y eso no es así.

Los tiempos han cambiado y nosotros, los cazadores, debemos cambiar con ellos, haciendo ver a la sociedad nuestras tradiciones y costumbres, pero desde una óptica de respeto al medio ambiente.


Desde estas líneas abogo por la defensa de las tradiciones en la caza, sobre todo en la montería, para dar a conocer lo que de verdad es aquello tan sabido de “cazar no es matar”. Es algo más y aún estamos a tiempo de solucionarlo. Esperemos que las propuestas de declaración BIC de la montería y la rehala en Andalucía y Extremadura tengan pronto resultados positivos, ya que sería la solución a su continuidad.

Está en nuestras manos conseguirlo, necesitamos unión para lograrlo. Tenemos la tarea de preservar la caza y sus tradiciones para las generaciones futuras. La caza no es solamente negocio, como parece que nos quieren hacer ver, ni deporte, ni solamente tradiciones, sino todo un compendio de ello y algo más, es pasión, afición por una actividad que nos acerca más a la naturaleza con el objetivo de conseguir la captura de la pieza, pero sin olvidar que su muerte es una consecuencia de la caza y no su fin.

(Texto y fotos: Félix Sánchez Montes)

Rehalas: Sin unión no hay solución. (Revisión de mi post de julio 2014).

Este artículo lo publiqué el 21 de junio de 2014 y a pesar del tiempo transcurrido aún no se ha logrado la unión entre los rehaleros.

"Ante el inminente inicio de la campaña montera vemos con preocupación que no hay solución, ni intención de solucionar la situación actual.

Rehalas: Sin unión no hay solución

"Por un lado la Administración que no se sienta a negociar sobre el problema de las inspecciones al personal auxiliar de caza por parte del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y por otro las rehalas y sus asociaciones que tampoco parece que estén de acuerdo en las medidas a tomar.

Para agravar aún más la situación aparece el anteproyecto del Ministerio de Agricultura sobre perros, que acabará de dar la puntilla al problema.

Tres manifestaciones celebradas ya, (Sevilla, Toledo y Mérida) con una participación estimada entre las tres de unas 3.000 personas.

Mesas redondas y reuniones en Madrid, Hornachuelos o Antequera, que no parece que hayan servido de mucho.

Y mientras tanto cantidad de anuncios en las redes de internet ofreciendo rehalas para la próxima temporada, programas de las organizaciones comerciales de monterías y casi nula información en prensa escrita sobre esta problemática.

Parece que a nadie, o casi nadie, le importe este problema. Es lógico, es patente la casi total falta de unión entre rehaleros, perreros y asociaciones. Con este panorama es lógico que la administración no se siente a negociar, ¿para qué?

La impresión generalizada es que en esta próxima temporada no pasará nada, que siempre habrá rehaleros que se "bajen los pantalones" y acudan a las monterías.

A esto es a lo que hemos llegado por nuestra desidia y desinterés sobre este tema. Cuando veamos que desaparecen las monterías sociales espero no ver lamentos ya que, ¡nosotros mismos habremos tenido la culpa¡

La caza social agoniza, y como en el título de un libro de García Marquez, "Crónica de una muerte anunciada", el funeral está cada vez más cerca."

Título de Montero. Año 1.937.

Título de montero de mi tío Eulalio Sánchez Íñigo


En el título, que es de 1937 no de 1939, se puede leer...

"Título de montero a favor de D. Eulalio Sánchez Ïñigo

En el coto La Garganta <C. Real> y
sitio denominado “el Barrancón”, el día 15
de marzo de 1937, fue muerto a tiro de
escopeta, por el titular D. Eulalio Sán-
chez Iñigo, un hermoso ejemplar de
jabalí con un peso de 90 kilos.

Asistieron las rehalas de D. San-
tiago Chacón, D. Félix Sánchez
y D. Bautista Bernabé, pro-
vistos de sus correspondientes tra-
bucos y caracolas.

El matador fue juzgado, sentencia-
do y condenado por el Tribunal de ca-
zadores nombrado al efecto y una
vez cumplida su condena, se le
extiende el presente Título por
haber acreditado su cualidad de
montero.

El montero mayor
Firma (Bautista Bernabé)"

Y en el pie podemos leer:

"Recuerdo fraternal de tu mejor amigo B. Bernabé (Dedicado a mi abuelo paterno, Félix Sánchez Aragón)."

La zona del Valle de Alcudia en Ciudad Real no estaba en el frente de guerra, aunque estuviese en la zona republicana.

Como se puede comprobar por el documento adjunto se celebraban monterías en esta finca emblemática, aún hoy en día, de "La Garganta".

Eulalio Sánchez Íñigo, pionero de las monterías comerciales en Córdoba.

Hace ya más de 10 años, escribí en este blog que:

"Al hilo de unos recientes premios a 2 organizadores de monterías (ambos fallecidos), en los cuales se dijo de ellos que eran los pioneros de la organización de monterías en Andalucía, tengo que recordar a otro pionero (que empezó antes que ellos) y del cual ya nadie parece acordarse, mi tipo Lalo (Eulalio Sánchez Iñigo) ya fallecido también.

Para demostrar mis palabras os pongo las papeletas de puesto de dos monterías comerciales organizadas por él (tengo otras más antiguas aún) de hace ya más de medio siglo (año 1959 para ser exacto)."

Y hasta el día de hoy nadie me ha contestado.



Alcornocosa (Villaviciosa, Córdoba), 11 de noviembre de 1.959.



Coto La Baja (Hornachuelos, Córdoba), 18 octubre 1959.