domingo, 9 de mayo de 2021

Así se cazó el ciervo récord de España en cerrado. LaInformación.es 2018.

 Origen


El venado que abatió Alberto Cortina.

Así es el ciervo que mató Alberto Cortina para ser elegido el mejor cazador del país en finca cerrada. El empresario supera a Juan Abelló o el fallecido Miguel Blesa y se sitúa como el cazador del venado de mayor puntuación abatido hasta ahora en finca cerrada.

FERNANDO H. VALLS

Jueves 1 de septiembre de 2016. El empresario Alberto Cortina se dirige a la finca La Corchera, un conocido coto de caza cerrado ubicado a las afueras de Madrid. El gestor del recinto ha avistado un magnífico ejemplar de ciervo y avisa a uno de sus clientes VIP, para quien estaría reservado el animal. El venado tiene un aspecto espectacular, con una potente cornamenta que pocos habían visto hasta la fecha. Estaba controlado por cámaras de caza situadas en los árboles y solo había sido visto desplazándose en dos ocasiones.

El exbanquero se presenta en la finca por la mañana, coge su escopeta y se adentra en el bosque en búsqueda del ciervo. Es el primer día en el que se puede cazar en la Comunidad de Madrid y tanto Cortina como el propietario de la finca deciden que es el momento de intentar abatir al espectacular venado. No quieren esperar a la berrea, que comienza unos días después, ya que la cornamenta del animal podría verse dañada en los lances con otros machos.

La cacería no fue nada sencilla, según contaron los protagonistas. El venado intentó huir en varias ocasiones y los cazadores tuvieron dificultades para disparar. Finalmente, Alberto Cortina consiguió abatirlo. Cuando los presentes se acercaron a él comprobaron que el trofeo podría ser el nuevo récord de España. La siguiente foto, ofrecida por El Coto de Caza, fue tomada minutos después de cazar el ejemplar:

El venado cazado por Alberto Cortina / El Coto de Caza

Efectivamente, se trataba de un ciervo que arrojó una puntuación total de 249,27 puntos CIC, un medalla de oro en toda regla. Es la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza quien analiza a lo largo de los meses posteriores las medidas del animal: el número de puntas de su cornamenta, la longitud de la misma, la curvatura, la envergadura, el peso... Son las cuernas las que determinan el número de puntos que se obtienen en total. El objetivo era superar los 235,43 puntos CIC del por entonces récord que se hallaba en posesión de José Recio, un promotor inmobiliario sevillano. Este fue el ejemplar cazado en 2010:

Venado abatido en Sevilla en 2010 / Finca El Pimpollar

Otro aspecto importante es la pureza, que se garantiza extrayendo sangre a la pieza cobrada y comprobando que no tiene ninguna mezcla con razas del norte de Europa, de donde son típicas las grandes cornamentas. Los test arrojaron el resultado de que se trataba de un ejemplar ibérico puro.

Tras todos los trámites, la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza concluyó a finales de 2017 que, efectivamente, ese ejemplar era el más grande cazado en España hasta la fecha en coto cerrado. Así, el pasado mes de enero, Alberto Cortina pudo recibir su diploma como nuevo número uno del ránking. El galardón fue entregado por Jaime Haddad, subsecretario de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en un acto que se celebró en la sede del Ministerio que dirige Isabel García Tejerina. Cortina no acudió a recoger su premio, sino que fue una persona de su entorno quien lo hizo en su representación.

El Ministerio de Agricultura no dispone de un ránking actualizado de quién abatió los mejores trofeo de caza del país. En el último listado, de 2010, había algunos VIP que todavía a día de hoy siguen ocupando los primeros puestos. El fallecido Miguel Blesa, por ejemplo, se encontraba en el quinto puesto tras haber abatido en la finca Carboneras del Valle, en Córdoba, un venado de 217,16 puntos CIC. En los primeros puestos también se sitúa Samuel Flores, amigo del Rey emérito; Juan Abelló, un habitual de las fincas cinegéticas de Toledo; el torero Enrique Ponce; o el banquero Emilio Ibarra Churruca.

Las cifras económicas de la caza en España

El subsecretario de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Jaime Haddad, ofreció en la entrega del diploma a Cortina algunas cifras económicas de la actividad cinegética: genera 4.000 millones de euros de flujo económico por año; da empleo a 55.000 personas, relacionadas directa o indirectamente con la caza; de las 50 millones de hectáreas de campo, 44 millones son terreno cinegético; en España hay casi un millón de cazadores y cada año llegan a nuestro país 25.000 turistas para visitar y disfrutar en las fincas... El número dos de Agricultura aseguró que "la caza natural, sostenible, bien gestionada es una herramienta para el mantenimiento de la biodiversidad", destacando que se trata de una de las principales políticas del Ministerio y, por tanto, del Gobierno.

sábado, 8 de mayo de 2021

Pocos niños entre tantos lobos. Artículo de José Luís Garrido. Club de Caza. 5 de mayo 2021.

 Origen

Sería más humano dar al pastor al menos el mismo trato que a la bestia y el derecho a que pueda tomar el fresco al lubricán de la tarde, sin temor a que lleguen otra vez los lobos al aprisco.

Foto: Miguel Ángel Romero.
José Luís Garrido

Respetada ministra Teresa Ribera, permítame que le comente la enorme satisfacción que sentí en su día con la creación del ministerio rotulado como Transición Ecológica y Reto Demográfico, con una dirección general de Políticas contra la Despoblación. Pensé que por fin un gobierno iba a repoblar el medio rural —la España vaciada—, tejiendo la estructura «para afrontar los desafíos demográficos en España, como la despoblación, la dispersión territorial, el envejecimiento, la baja natalidad y los efectos de la población flotante». Interpretaba que iniciaría medidas políticas para fijar población en Castilla y León, considerada como una comunidad de biodiversidad especial y de personas que dejaron este muestrario de excelencia natural que se respira en los pueblos castellanos, alguno como el del señor Cayo.

Me causó estupor que el pasado 4 de febrero la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad aprobara incluir al lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pues dejaría de ser especie cinegética al norte del río Duero. Este cambio es una amenaza que aviva el conflicto eterno pues crea incertidumbre para las personas del mundo rural y un futuro poco halagüeño para el cánido. Las escasas familias que custodian ahora los pueblos, quieren vivir oyendo el silencio del rebaño tranquilo y viendo el atardecer en el horizonte propio de su pueblo.

Ovejas merinas pastan en la Sierra de San Miguel, cerca del puerto de Oncala (Soria). Foto: Valentín Guisande.

Como conoce, cazando con el plan de gestión de 2005, en la comunidad de Castilla y León –que concentra más del 60% de la población española–, el lobo ha pasado de 149 manadas del censo de 2001-02 (de Llaneza y Blanco) a 179 en el censo de 2012-14 (Sáenz de Buruaga y equipo), lo que detecta un incremento del 20% de los lobos en doce años. En toda España, según el Libro Rojo de Mamíferos Terrestres en 2007 habría unas 250 manadas (Blanco, Sáenz de Buruaga y Llaneza), y en el censo nacional 2012-14, promovido entonces por el ministerio que usted dirige ahora y apoyado por las comunidades autónomas, fijaron en 297 manadas, que supone un incremento del 18'8% de la población en siete años. Esto ha ocurrido a la vez que nadie garantiza ya lobos en Jaén y Córdoba, cuando hace diez años había en Sierra Morena varias manadas controladas y ello, teniendo en cuenta que en Andalucía no se cazan lobos desde hace 35 años.

Lobos en Robledo (Zamora). Foto: Miguel Ángel Romero.

Su ministerio ordena ahora la inviolabilidad del lobo con el fin de que colonice nuevos territorios y aumente su población un 18% y en 50 manadas más en estos diez años, hasta 2030. Dado que esos objetivos se venían superando con los planes actuales de gestión y que la caza ha dulcificado la tensión ganadera del mundo rural, la prudencia y sensatez invitaban a seguir con el mismo modelo e iniciar el censo 2021-22, como obliga la Estrategia Nacional de Conservación y Gestión del Lobo (2005), para que una vez censado consensuar con todos los actores afectados las decisiones y ajustes necesarios para conseguir aquellos objetivos en la década actual. La gestión del lobo no requiere ocurrencias políticas, sino escuchar al mundo rural y a los científicos, como mínimo a quienes saben y trabajan con lobos en España.

Debería considerar que está metiendo al gobierno, a su partido y al sindicato afín en un problema grave de tractoradas y tribunales, además de soliviantar al mundo ganadero y abocar al lobo a un ajuste poblacional muy urgente, cuando usted ya no gobierne. La prevalencia que da al lobo sobre el ganadero, es un evidente especismo inverso. Sería más humano dar al pastor al menos el mismo trato que a la bestia y el derecho a que pueda tomar el fresco al lubricán de la tarde, sin temor a que lleguen otra vez los lobos al aprisco. En otro caso, en vez de afrontar la repoblación humana que prometió como contrato social con los votantes, impulsará el final de la ganadería y convertirá la España vaciada, en desértica.

Foto: Alberto Aníbal.

Temo que con esa provocación innecesaria y radicalista, el lobo pueda volver a sufrir un acoso revanchista cada vez que haya una lobada. Y ojalá que no sea por una tragedia como la de Orense en 1974, con aquella respuesta disparatada de fuego y estricnina a mansalva, ante la muerte de dos niños por una loba en San Cibrao das Viñas. Aquella situación hizo lamentar a Félix Rodríguez de la Fuente que se quebrara la recuperación de su amigo lobo, que él había salvado al conseguir rescatarlo de la relación de alimañas e incluirlo como pieza de caza mayor en la Ley de caza de 1970. Usted rectifica al gran Felix, paradigma de la amistad lobera, cosa que no extraña conociendo a sus asesores de cabecera, que antes le impostaban con veneración y ahora le motejan de soplagaitas.

Ha dicho usted «la ciencia avala que no debe cazarse el lobo en España». Esto no es cierto; debo decirle que la mayor parte de los científicos que trabajan con el lobo no discuten la necesidad de controlar la especie por medio de la caza cuando su depredación afecta de forma severa los intereses de los ganaderos. Estos científicos de solvencia irrefutable son los que controlan al lobo y realizan censos que publican en revistas científicas y en textos acreditados. Hay también alguna otra persona experta, como Luis M. Barrientos, que defiende al lobo a ultranza y conoce con precisión desde hace 40 años los que se mueven por Valladolid y la región y no es científico, ni negocia con el cánido.

Rebaño de churras pastando en los Montes Torozos. Foto José Luis Garrido.

El lobo es una especie asombrosa para la mayoría de los cazadores y el mejor marchamo de la calidad de un monte. Conociendo sus estrategias impone verle en campo moverse con una inteligencia que provoca la admiración, cada vez que le observamos. La mayoría de los cazadores de zonas loberas nunca hemos capturado un lobo, ni lo haremos jamás, salvo fuerza mayor. En las veinte primeras temporadas del siglo se ha cazado de media un lobo cada año por cada 12.000 cazadores (Garrido J.L. Gortázar Ch. y Ferreres J.). Al derecho de cazar para controlar lobos no renunciaremos nunca los que le defendemos a ultranza, porque la caza regula poblaciones, relaja al ganadero y aporta miles de euros para esa población rural, que es al fin quien le mantiene orgullosa. Parece inmoral que ahora se vayan a eliminar los lobos por agentes forestales obligados por usted, ministra, porque no quiere que lo hagamos con la actividad legítima de la caza, los que somos llamados asesinos por su coro de animalistas, que después insultarán también a la guardería. El lobo va a morir lo mismo, tras un rececho o espera de días, ahora por un proyectil disparado por un funcionario, pero con la diferencia de que esa acción se pagará a cuenta del erario público. Ese agente estaría más justificado y feliz vigilando avutardas y a furtivos.

Ministra, defienda antes que al lobo, que no lo necesita, a las gangas y ortegas, sisones, alaúdidas y otras aves amenazadas en los agrosistemas cerealistas, debido a los biocidas utilizados. Lo mismo al urogallo y la pardela balear, especie endémica también en peligro crítico que desaparece de las Baleares acosada por las mascotas asilvestradas que son legión en esas islas, ahora con tantos «amantes del lobo» ¡Qué votación más obscena la de 4 de febrero! El lobo, para orgullo nuestro, goza de buena salud y esto lo ignora también su presidenta Cristina Narbona, –resentida con los cazadores por la manifestación de 2008–, por eso cometió el despropósito de escribir en junio 2020 a los animalistas (ASCEL) para que denunciaran ante la fiscalía a la Consejería del ramo de Castilla y León. Y usted, con un currículo que parecía de inteligente, no necesitaba hacer de meritoria, porque refleja a una nueva versión de la inteligencia fracasada.

Grillo saliendo de la hura. Foto: Miguel Ángel Romero.

Ministra, en el mundo rural aparece la sonrisa de un niño cuando saca al grillo metiendo una paja o meando en la hura y la de su padre o abuelo cuando la majada está tranquila, la parva ya está en la panera y el campo verdeguea con la otoñada. No perturbe con la esperada saturación de lobos un mundo tan feliz y escaso de niños.

José Luis Garrido
Presidente honorífico Federación de Caza Castilla y León
Director honorífico de la Escuela Española de Caza
Ex Director general de la fundación FEDENCA-RFEC

José Luis Garrido Modalidades y Métodos de Caza (2ª Ed. Junio-2015) Edita: Federación de Caza de Castilla y León. Teléfono 983 333 488 (autonomica@fedecazacyl.es)

viernes, 7 de mayo de 2021

La Junta de Andalucía se equivoca. Los perros de rehala no son mascotas. Nota de Prensa de la Asociación Española de Rehalas (AER). 7 de mayo 2021.






Sorpresa desagradable es el mejor calificativo para definir la reacción que ha producido el anteproyecto que ha aprobado el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para sustituir su Ley de Protección Animal de 2003. Tras esta primera reacción, las principales entidades representativas del perro de caza en esta comunidad, con la Federación Andaluza de Caza a la cabeza, la Federación Andaluza de Galgos y la Asociación Española de Rehalas, hemos hecho un frente común, ante lo que calificamos una condena a muerte al perro de caza en Andalucía.

Medidas como la castración obligatoria, la prohibición de reproducción o someter a los perros de caza al mismo régimen de vida que a una mascota, carecerían de sentido si no fuese porque, detrás de este borrador, se atisba la sombra del animalismo, ese movimiento radical que pretende acabar con la Caza privándole de su medio auxiliar más preciado.

¿Es posible que un gobierno andaluz compuesto por partidos comprometidos con el Mundo Rural cometa esta barbarie?

Según la propia definición legal, el perro de caza, en general, y el perro de rehala, en particular, no son animales de compañía porque no son tenidos con el fin exclusivo de dar compañía a su dueño. Esta compañía es una finalidad muy necesaria y en fase creciente en nuestra sociedad, que es lógico regular. Por esta razón, animales tenidos con tan diferente finalidad, no pueden tener el mismo régimen de vida, ni ser iguales las normas que lo regulan.

Trabajaremos codo con codo con la FAC, la FAG y toda aquella entidad que quiera ayudar, en defensa del perro de caza en Andalucía, para que se le reconozca una categoría propia como animal auxiliar, incluso haciendo frente, si llegara el extremo, a aquellos a quienes votamos porque se comprometieron públicamente en sus programas electorales en defender a la caza en esta privilegiada tierra y ahora faltarían a su palabra, si permiten dar vida a este monstruo.

El sector cinegético mantiene un gran porcentaje de los perros en Andalucía y, además le ha regalado a esta tierra varias de sus razas autóctonas más valiosas, como el podenco andaluz o el paternino de Huelva, que son producto de la selección de los cazadores. Este Gobierno tiene la obligación legal de fomentar su cría y no condenarlas a la desaparición, como lo están haciendo. ¿Es ésta la forma de agradecerlo?

¿Y en qué medida esta Ley fomenta la Rehala, declarada como BIC por este Gobierno, que ahora pretende impedir que se puedan criar perros destinados a esta actividad?

¿Quién es responsable de este texto? ¿Qué compromiso político tiene el Gobierno de la Junta de Andalucía con el animalismo? Los cazadores, muchos de los cuales le hemos votado, tenemos derecho a saber las respuestas a estas cuestiones.

Sr. Moreno Bonilla, revise bien esta norma porque se está equivocando o se la están colando y el tiempo nos dará la razón. Cuente con los que criamos los perros de caza para conocer la verdad de su bienestar y regularlo de forma racional y proporcionada. Cazar es una actividad legal, deportiva, de raíces culturales que, además, genera miles de puestos de trabajo y riqueza en Andalucía, pero sin perros no habrá Caza y el precio que vamos a tener que pagar por la destrucción de tanta riqueza va a ser muy alto, se lo aseguro.

Alfonso Aguado Puig
Presidente de la Asociación Española de Rehalas

jueves, 6 de mayo de 2021

FEDEXCAZA denuncia la matanza de una cuarentena de animales en el corazón de Monfragüe en plena parada biológica de especies protegidas y cinegéticas. FEDEXCAZA. 6 de mayo 2021.

 Origen


La Federación Extremeña de Caza considera una aberración la acción llevada a cabo hace unos días por trabajadores de la empresa pública Tragsa en pleno corazón del Parque Nacional de Monfragüe. Y es que FEDEXCAZA ha tenido conocimiento de que el pasado 22 de abril se llevó a cabo en la fina Las Cansinas, propiedad de Parques Nacionales, la matanza de una cuarentena de animales de caza mayor a pesar de estar en plena fase de reproducción ​tanto las especies protegidas ​como cinegéticas.

Esta acción se ha llevado a cabo a pesar de que la nueva planificación del Parque Nacional de Monfragüe sigue pendiente de los recursos planteados, y se ha hecho sin seguir ningún criterio de conservación ni de gestión. Según los datos recabados por la Federación Extremeña de Caza, esta matanza ejecutada por ​la empresa pública Tragsa se ha llevado a cabo en jaulas y capturaderos utilizando armas de fuego y ​pistola de bala cautiva.

Para FEDEXCAZA es un ejemplo evidente de las consecuencias que tiene el cese de los controles poblacionales a través de acciones cinegéticas. En primer lugar, se atrajo a los animales a los cercones con alimentación suplementaria, un método que estaba prohibido para los propietarios que hacían esos controles. ​Y en segundo lugar se hace a costa de los recursos públicos y el dinero de todos los contribuyentes, sumado a la detracción del aprovechamiento económico que el anterior modelo de gestión ofrecía a la región.

A esto se suman dos circunstancias agravantes. La primera es la falta de aplicación de criterios de selectividad de los ejemplares, que sin duda debería ser uno de los principios básicos de cualquier planificación de control.

La segunda es el hecho de que todo esto haya ocurrido en plena época de reproducción de varias de las especies protegidas presentes en el Parque Nacional de Monfragüe, como son la cigüeña negra (entre el 1 de marzo y el 31 de julio), el buitre negro (del 1 de febrero al 15 de septiembre) y del águila imperial ibérica (del 1 de febrero al 31 de julio). De esta forma, esta acción podría tener consecuencias en estas especies sensibles al no respetarse sus paradas biológicas, algo que en el caso de los controles poblaciones cinegéticos siempre se ​cumplía escrupulosamente.

Para la Federación Extremeña de Caza, se ha puesto de manifiesto la hipocresía que existe en torno a la prohibición de los controles cinegéticos en Monfragüe, ya que ahora se hacen sin ningún criterio selectivo, sin tener en cuenta las paradas biológicas de las especies protegidas y, además, causando un gasto a las arcas públicas en lugar de generar riqueza en la zona.

Y es que no se ha escuchado ni una palabra de esas organizaciones ecologistas que tanto se oponían a la caza y que ahora callan a pesar del posible impacto que podría tener sobre las especies protegidas. Este silencio es, cuanto menos, paradójico, y demuestra que en última instancia ​lo único que pretendían los ecologistas era perjudicar al sector cinegético, y no de trabajar por la mejora de los ecosistemas y la conservación de las especies.

FEDEXCAZA recuerda que esto es solo el principio de lo que ocurrirá en los próximos meses en el Parque Nacional de Monfragüe, y el mejor ejemplo de lo que ocurre cuando se decide excluir la caza de las estrategias de conservación. La Federación apunta que se evidencia, de nuevo, que la caza es una herramienta imprescindible cuando se trata de conservación y de gestión del medio​ ambiente.

Para la Federación, antes de desarrollar nuevas acciones habría que tener en cuenta, además, que la Asociación de Propietarios privados del Parque Nacional de Monfragüe ha interpuesto un recurso contra las resoluciones de la Consejería de Transición Ecológica y Sostenibilidad de la Junta que aprueban el plan y el programa de acción selectiva de ungulados en Monfragüe. Esta asociación entiende que esas resoluciones son nulas de pleno derecho, entre otras cosas, por vulnerar los procedimientos legalmente establecidos, por generar indefensión en los afectados y por vulnerar el Principio de Jerarquía Normativa regulado por la Constitución Española.

miércoles, 5 de mayo de 2021

El cazador cazado.

 

Una de mis fotografías preferidas

Enero 1984, finca El Eucalipto, mancha Loma del Majano, puesto nº 1 de la armada del Collado del Lobo, cercano a la carretera antigua de Montoro a Cardeña; mi padre Juan Sánchez Iñigo (q.e.p.d.) en el momento justo de abatir un cochino.

Se puede apreciar cómo la bala lo atraviesa hundiéndose en el pequeño talud del fondo a la vez que el cochino se encoge al sentir el impacto. Mi padre utilizó un FN 270 con mira abatible. Como se ve había encendida una lumbre pues el día era gélido, a pesar de ello el cochino (que no traía perros detrás) entró por su paso natural y mi padre lo abatió sin ni siquiera levantarse del catrecillo.

Esta fotografía se publicó en la revista Trofeo de junio de ese año y posteriormente obtuvo un premio de la Federación Española de Caza.

Los visores nocturnos pueden utilizarse en Castilla-La Mancha siempre que no lleven un sistema de puntería ni puedan acoplarse al arma. CazaWonke. 4 de mayo 2021.

 Origen

Los visores nocturnos o térmicos pueden utilizarse en Castilla-La Mancha siempre que no lleven un sistema de puntería ni puedan acoplarse al arma.

Con relación a la nota informativa sobre éste asunto emitida el pasado 29 de abril. Desde esta Delegación Provincial de Caza, le comunicamos, que desde la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, se hizo la consulta pertinente a la Consejería de Desarrollo Sostenible y su respuesta ha sido la siguiente:

“Por todo ello, se reitera que los visores nocturnos o térmicos, no acoplados al arma ni con sistema de puntería, no son medios de caza; son medios auxiliares para la caza o el control de poblaciones cinegéticas, pero no se usan como medio de caza, por lo que no es un medio ilegal si es usado para estas actividades sin acoplar al arma y sin sistema de puntería.”

Los visores nocturnos o térmicos pueden utilizarse siempre que no lleven un sistema de puntería ni puedan acoplarse al arma

Así pues y por lo expuesto, desde ésta Delegación Provincial de Caza, les informamos que estos dispositivos pueden portarse y utilizarse siempre y cuando no lleven ningún sistema de puntería ni puedan acoplarse al arma.

Esperando que todo se haya clarificado con respecto a este polémico asunto.

El delegado provincial, Juan de Dios García Martínez

lunes, 3 de mayo de 2021

El mapa de la alta sociedad cinegética: quién es quién entre los cazadores VIP. LaInformación.com

 Origen

Empresarios, banqueros y aristócratas poseen fincas desde las que controlan las cacerías. Estos son los dueños de los cotos de caza más exclusivos.


MAYKA PANIAGUA

Quienes han estado en la Dehesa de los Llanos aseguran que es un ejemplo de gestión agrícola, ganadera y cinegética sostenible. La finca, situada a tan solo quince kilómetros de Albacete, pertenece al marqués de Larios desde el siglo XIX. La familia ha sabido compatibilizar la explotación agropecuaria y cinegética en sus diez mil hectáreas de finca. Aquí triunfan el queso artesanal, su aceite de oliva y el vino Mazacruz.

El coto, uno de los sancta santorum de la perdiz roja y en el que también los jabalís, ciervo, gamos o muflones viven en libertad, se encuentra en una extensa zona de monte poblado de romero, jara y carrasca y coronado por un lago natural. Aquí, algunos personajes públicos, como Francisco Franco o el rey Juan Carlos I, han disfrutado de las comodidades de la casa palacio de más de veinte dormitorios desde cuyas paredes saluda algún que otro Goya.

La Casa Larios entró en el sector de los caldos en los años 20 para después incorporar la ginebra. Aunque fueron los vinos los que lograron dar popularidad a los negocios familiares, también contribuyeron al despertar industrial de Málaga a través de Industria Malagueña, Ferrocarril Málaga-Córdoba, Sociedad de Vapores, Compañía de Seguros, Barico de Málaga, ingenios azucareros, explotaciones mineras y entidades agrícolas.

Pertenece al holding Mazacruz

La titularidad de la finca la ostenta el holding Mazacruz, con propiedades en toda España y valorado en más de 700 millones de euros. El grupo, creado en 1994 por Carlos Gutiérrez-Maturana Larios Príes, está gestionado por Carlos, nacido del primer matrimonio del fundador con Julia Altuna y actual marqués de Paúl. Sin embargo, desde el fallecimiento de su padre en 2004, la fortuna ha sufrido está los reveses de una herencia polémica y mal resuelta entre los hijos del primer y segundo matrimonio.

Tras trece años, y un laberinto judicial que suma 40 procesos judiciales, el pasado mes de abril de 2018 un tribunal dictó la disolución del emporio. Casi al mismo tiempo la sociedad que gestiona esta propiedad, Dehesa de los Llanos S.L., con un activo valorado en algo más de catorce millones de euros, nombraba como administrador único al marqués.

Más de 5.000 millones

No hay duda que España es un emporio de la caza. No sólo la pasión por este deporte ha unido a reyes, aristócratas, banqueros, empresarios, jueces, políticos, toreros…. sino que nuestro país es uno de los destinos preferidos de cazadores de todo el mundo por su riqueza cinegética y su biodiversidad.

Dice la Oficinal Nacional de la Caza que el sector generó más de 5.000 millones de euros. El Círculo Fortuny rebaja la cifra a 3.635.756.996 euros y valora en 43 millones de hectáreas, divididas en unos 33.000 cotos, las propiedades que se dedican a la actividad cinegética. De ellos, solo el 2% son intensivos, esto es, los que se dedican a la caza mediante sueltas periódicas de piezas criadas en granjas. Los propietarios de estos cotos intensivos suelen ser familias de la alta sociedad o acaudalados empresarios agrícolas y los clientes, sobre todo, nacionales pero también extranjeros entre los que destacan los franceses, ingleses, alemanes y americanos.

Una de las piezas más preciadas es la perdiz roja. Los cazadores cuentan que nada es comparable a la bravura, agilidad y al vuelo vertical de esta pieza. El ojeo de perdiz es un arte que comenzó en España a finales del siglo XIX, cuando Alfonso XII involucró a las familias más importantes para que en sus propiedades se cazara bajo esta modalidad. Después, con la dictadura, fue el general Franco quien le dio un nuevo impulso.

La realeza de El Crespo y La Toledana

Esta especialidad se puede practicar en El Crespo, un coto de 20.000 hectáreas de colinas de frondosa vegetación, olivares o llanuras de trigo y cebada situado en Fuenllana, Ciudad Real, que garantiza la caza tradicional, la excelencia en el servicio y una estancia basada en un trato hospitalario que han probado cazadores de élite de todo el mundo. Al frente están María Contreras de Landaluce, el “alma” de una empresa que dirige “con talento y sensibilidad, cuidando cada detalle”, Pedro de Borbón Dos Sicilias, duque de Calabria y primo del Rey Felipe VI, y su suegro, José Manuel Landaluce. Ambos se criaron con el olor de la pólvora y la vida les unió en esta aventura en la que se respira caza por los cuatro costados.

Pedro de Borbón, ingeniero de caminos, tiene otra finca cinegética ‘La Toledana’, junto al Parque Nacional de Cabañeros. Aquí reside gran parte del tiempo, junto a su mujer, Sofía Landaluce, y sus hijos, y aquí se ha visto en alguna ocasión a la familia real. Apasionado del campo y la naturaleza, puede decirse que todas las empresas que gestiona tienen algo que ver con la naturaleza. Ha fundado empresas de alimentación animal, gestionado fincas forestales, agrícolas, ganaderas y cinegéticas a través de Agrocinegética San Humberto, Forestal de Boniches, Piensos Thurma S.L., Hato 13, Turolense Forestal, Dehesa de la Higuera, (que comparte con sus hermanas) Gerystec, Gubel S.A.. Por 400 euros, el cazador tendrá a su disposición una flora de servicios ‘premium’, como ojeadores, secretarios, un cargador o un camarero, el perrero y el guarda.

La Nava, cacerías a medida

También en La Nava, un coto situado en Castellar de Santiago que visitan miembros de la realeza, magnates internacionales, líderes mundiales y grandes fortunas como el fabricante de armas Beretta. Convertida en la ‘Meca de la caza menor’ la gestiona Javier Juan Medem de la Torriente, otro cazador de renombre y miembro de una de las sagas familiares con más leyenda en el mundo de la caza. Ricardo Medem, abuelo de Javier, acompañaba a Franco en sus cacerías. Ricardo, su tío, es uno de los tres españoles distinguido con el premio Weatherby y Roberto, su padre, siguió con la tradición. En la boda de Javier fue testigo el Rey Felipe VI.

Con solo 25 años, se centró en diseñar un producto selecto de organización de cacerías en España. Y lo ha logrado. Cacerías de lujo a medida en 1.000 hectáreas en pleno corazón de la naturaleza en Castellar de Santiago que lo convierte en un paraíso salpicado de olivos, viñas y paisajes infinitos natural, un remanso de paz y del lujo en el que cazar y alojarse de un hotel de siete estrellas decorado por su mujer, la interiorista Almudena del Moral.

La organización se encarga de todo: flamantes vehículos 4x4 con chóferes particulares, doncellas ataviadas de uniforme o la importación de armas. Estos son algunos de los ingredientes de un servicio exclusivo de caza en el que cada día de safari puede llegar a costar 60.000 euros. Sumen ceros y Vips en esta lista. Carolina de Mónaco, el Rey Emérito, la jequesa de Qatar, CEOs como el de CocaCola ya han disfrutado de este paraíso al que se puede llegar aterrizando en su aeropuerto privado. La sociedad que gestiona este aeródromo se gestiona a través de la empresa Pista La Perdiz S.L. en la que el banquero Jaime Botín, con propiedades en la zona, tiene un 50% y derecho de servidumbre incluido.

Castilla-La Mancha, a la cabeza

En Castilla-La Mancha se aglutinan la mayor parte de las fincas propiedad de los empresarios más relevantes de nuestro país. Utilizan sus propiedades para su uso y disfrute y para cerrar acuerdos y agasajar a otros empresarios. Un buen ejemplo es Villar Mir, que adquirió La Salceda, de 2.800 hectáreas a Mario Conde, y La Dehesa del Carrizal, en Retuerta del Bullarque, en la que elabora vinos.

En Aranjuez, a tan solo 50 kilómetros de Madrid, Manuel Falcó, VI duque de Fernán Nuñez, posee La Flamenca, un coto de 4.000 hectáreas, punto de encuentro para cobrarse sus populares perdices. Aquí estuvo Manuel Fraga junto a otros dirigentes populares justo un día antes de la tragedia del Prestige. También han pisado sus terrenos Felipe VI y Letizia. Con aeropuerto privado, más de 60 ojeos diferentes, los huéspedes se alojan en la Casa del Monte, una residencia confortable, muy próxima al palacete que ocupa el duque en lo alto de una colina. La finca la gestiona a través de la sociedad Explotaciones La Flamenca S.L, constituida en 2016 y de la que es administrador único. Tiene en su hemeroteca alguna que otra denuncia de los ecologistas por ampliar la veda fuera de las fechas oficiales.

Javier Corsini Freese es el encargado de organizar las cacerías. El empresario es hermano del ex presidente de Renfe con el gobierno de Aznar, yerno de Manuel Prado y Colón de Carvajal, íntimo del Rey emérito Don Juan Carlos, y amigo personal de Jaime de Marichalar. No es su única finca. Javier Corsini organiza a través de la empresa Great Spanish Hunts cacerías de diferentes especies en “las mejores fincas” de España y en otros países como Rumanía, Rusia o Nueva Zeland, además de ofrecerse como intermediario para vender y comprar fincas con total la discreción. Otros reputados cazadores como Fernando Saiz Luca de Tena e Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna y cazador de fama internacional casado con Teresa de Borbón Dos Sicilias, hermana del infante Don Carlos, gestionan la finca 'La Camocha', propiedad del conde de la Cañada, Manuel de la Barreda.

Muy cerca del coto se encuentra otro coto, Pinos Altos, una extensión de diez mil hectáreas con un lujoso hotel de catorce habitaciones del siglo XVI restaurado propiedad de la familia Saiz Luca de Tena desde . Allí se alojó el ex presidente americano George Bush durante su visita a nuestro país acompañado del Rey emérito. Sus dueños venden exclusividad, trato exquisito y elegancia clásica. En el equipo trabaja también Beltrán Cotoner, hijo de Nicolás Cotoner, marques de Ariany y nieto de Nicolás Cotoner y Coroner, marqués de Mondejar y primer jefe de la Casa del Rey.

Casi la mitad de las 40.800 hectáreas del Parque nacional de Cabañeros son fincas privadas. Entre sus propietarios de la que llaman la ‘Marbella de invierno’ figuran apellidos ilustres como Alberto Cortina y Alberto Alcocer, cuyas escopetas son bien conocidas. La puntería de Abelló es bien en estos lares en los que posee, entre otras, la finca ‘El Lobillo’, de 7.000 hectáreas, o Las Navas, en la que cría corzos de concurso. Aunque la caza está prohibida dentro de este entorno natural, se permitió a los propietarios este método para controlar la caza mayor hasta 2020 gracias a una enmienda introducida en el Senado por el Partido Popular.

Entre Toledo y Ciudad Real se sitúa 'Finca Cabañeros', una gran finca privada de caza con cortijo incluido propiedad del matrimonio formado por el naviero Alejandro Aznar y Mónica Oriol, ex presidenta del Cículo de Empresarios. El titular de la propiedad es la empresa Ibaizabal, presidida por Alejandro Aznar, presidente de las Bodegas Marqués de Riscal. La finca tiene varias sanciones en su haber. Entre otras, una multa de 220.000 euros por abrir cinco cortafuegos sin permiso en una parte de la finca que pertenece a Comercial Marítima de Transportes que se suma a otra que condenó a los dueños a pagar otros 230.000 euros por cortafuegos abiertos en la parte del coto cuyo dueño es Inmobiliaria del Bullaque.

Ambas empresas están participadas por el grupo financiero Ibaizabal. Los ecologistas también denunciaron al matrimonio por construir en la vivienda de 1.900 metros cuadrados un resort de lujo para cazadores. El empresario heredó la privilegiada finca de su familia con posesiones en la zona desde 1940. En un principio tenía casi 17.000 hectáreas pero se redujo a 7.000 cuando el Gobierno adquirió el resto por 4,8 millones de euros. En este coto han cazado famosos como Franco, Fraga o los marqueses de Villaverde.

En este paisaje de cotos privados, al suroeste de Albacete, en Povedilla, encontramos la finca El Palomar, un paraíso cinegético al que llegan cazadores de todo el mundo y en el que el Rey Emérito batió el récord de venado en 1988 y en el 2000. Su propietario es el ganadero Samuel Flores, uno de los mayores propietarios de tierras en nuestro país y suegro de Adolfo Suárez Illana. Posee esta propiedad desde 1900 cuando la adquirió a la Casa Montijo.

Toros en Los Samueles

En ella pastan Los Samueles, sus regios toros, que conviven en la dehesa con venados, corzos, ciervos, muflones, perdiz roja o especies protegidas como el águila o el búho imperial junto a tierras de cultivo de cereal. Cazar en esta inmensa finca cuesta a partir de 300 euros por día. También se puede pasear a caballo, pescar en el pantano privado que existe en el centro de la finca, celebrar reuniones, o campamentos de verano a los que han asistido, entre otros niños, ilustres como Felipe Juan Froilán y su hermana Victoria Federica o los hijos de Ortega Cano y Rocio Jurado.

Flores cría aquí una yeguada que se trajo en el 2000 desde ‘Los Alarcones’, otra de sus fincas, y cuyos ejemplares pueden adquirirse. La finca la gestiona a través de Agropecuaria Sierra Morena El Palomar S.L., de la que es el accionista mayoritario y administrador único. No es la única. Tiene otras muchas fincas en las que organiza jornadas de caza menor como Castillo de Montizón, en Villamanrique, o Coto Camilo, a tan solo quince minutos de El Palomar. Las gestiona a través de Castillo de Montizón S.L. y Coto Camilo S.L.. Ambas tienen activos millonarios y arrojan unos ingresos muchos más discretos que la anterior.

Los Melonares, una finca con sabor andaluz

Pisamos, por último, Castilblanco de los Arroyos en Sevilla. ‘Los Melonares’, una finca de 1.000 hectáreas con solera con exuberantes dehesas, profundos barrancos y bellas praderas bañada por un embalse. Allí la familia Madariaga ha creado un cortijo señorial con recio sabor andaluz en el que sentirse cómodo mientras se disfruta de la caza de perdiz, de jabalí o de caza a mano mientras se disfruta de paseos en un entorno natural privilegiado y del ‘taco’, un exquisito aperitivo con el sabor de la tierra.

El coto también cuenta con un museo de caza de fama internacional y la exposición de trofeos de Valentín Madariaga, el primer cazador español que ganó el Premio Weatherby en 1977, equivalente al Nobel en el sector con más de 200 safaris a sus espaldas y 350 piezas cobradas. Gallego, afincado en Sevilla, heredó la pasión por la caza y la naturaleza de su padre, pasaba cincuenta días al año cazando en cualquier parte del mundo de la que le faltara una especie. En la ciudad hispalense, creó la primera consultoria que asesoraba a empresas, fue promotor y directivo de múltiples sociedades. Tras su fallecimiento en 2002, sus cinco hijos heredaron el grupo empresarial MP , su afición por la caza y el coto. La finca la gestionan a través de la empresa Hacienda Los Melonares, desde 2004, en la que figura sus hijos Romualdo, como administrador único, y Paz, como apoderada. Romualdo es el actual presidente del legado familiar.

La lista está inacabada, pero este recorrido es un buen ejemplo de cómo España sigue siendo un país de ilustres cazadores.

domingo, 2 de mayo de 2021

Juzgarán a una mujer por mensajes de odio a policías y cazadores. El correo.com. 1 de mayo 2021.

 Origen

Un juzgado había archivado la causa al entender que estaba ejerciendo su libertad de expresión.



J.M.L.
Ciudad Real

«El único policía bueno es el policía muerto» y «Salva una vida, mata a un policía» son algunos de los mensajes colgados en la red social Facebook por los que una mujer de 33 años, vecina de Tomelloso (Ciudad Real), fue detenida en mayo de 2019 como presunta autora de los delitos de odio, discriminación, injurias y amenazas. Un juzgado de esta localidad archivó el caso en pleno debate sobre los límites de la libertad de expresión pero la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, que ejerce la acusación popular, recurrió la decisión judicial ya que en otros mensajes aparecía la imagen de un cazador ahorcado junto al texto «No servía para cazar».

El asunto llegó a manos de la Audiencia Provincial de Ciudad Real que ahora ha obligado al Juzgado de Instrucción número 1 de Tomelloso a abrir juicio oral contra la mujer. El auto plantea la necesidad de ampliar la protección penal de determinados colectivos «a fin de garantizar los derechos de los ciudadanos y su dignidad en un contexto de involución social que ha relajado, con mucho, los estándares de respeto debido a quien piensa diferente».

La Audiencia ciudadrealeña reconoce la existencia de colectivos que se ven sometidos a un ataque constante por otros grupos «con expresiones desafortunadas que exceden en numerosas ocasiones los límites de la crítica y quebrantan los límites del respeto y la convivencia que deben imperar en una sociedad civilizada». En concreto, la Audiencia Provincial admite que se la pueda procesar pero sólo por injurias graves a las fuerzas de seguridad a pesar de que la procesada también colgó frases ofensivas contra toreros, cazadores y partidos políticos. En opinión de Santiago Ballesteros, abogado de la Federación de Caza, «la Audiencia Provincial viene a reconocer lo que es un clamor social: la necesidad de modificar el delito de odio en el sentido de parar los pies a los odiadores y a quienes aprovechan el anonimato, la ausencia de filtro y la impunidad actual para incitar a la violencia más gratuita».

Miguel Delibes, biólogo en Córdoba: «Es perfectamente compatible ser cazador y ecologista». ABC. 2 de mayo 2021.

 Origen

El científico, nieto del escritor Miguel Delibes, trabaja en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados.

Miguel Delibes posa para la entrevista con ABC - Valerio Merino

Aristóteles Moreno

Pocos pueden decir que, entre los libros de literatura obligatorios en el instituto, figuraba indefectiblemente la obra de su abuelo. Miguel Delibes Mateos sí. De hecho, aún recuerda con rubor el día en que la profesora lo hizo salir a la pizarra, le extendió la mano ante toda la clase y lo felicitó por el Premio Cervantes que acababa de recibir el padre de su padre. Luego lo expuso a las preguntas de los compañeros. Y, claro, ninguna de ellas tenía que ver con la soberbia obra literaria de uno de nuestros mejores novelistas contemporáneos. Los chicos tenían sumo interés en conocer de qué equipo de fútbol era su abuelo o cuánta propina le daba. Normal.

Pero Miguel Delibes Mateos no viene hoy a nuestras páginas por ser nieto de quien es. Que también. Sino por su fructífera trayectoria como biólogo, que desarrolla desde hace años en su plaza de investigador en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) con sede en Córdoba.

Y qué hace un biólogo en un centro de estudios sociales?

Hace casi quince años ya participé en un proyecto europeo donde trabajaban sociólogos, economistas y politólogos para intentar entender la sostenibilidad de la caza en Europa. Nos dimos cuenta de que los trabajos que hacíamos nosotros, fundamentalmente ecológicos o biológicos, tenían poca trascendencia porque no considerábamos esa dimensión social.

¿Y se llevan bien esas dos patas del problema: la actividad cinegética con la defensa del medio ambiente?

No necesariamente tienes que defender la caza o estar en contra. En medio hay un abanico de posibilidades. Si la alternativa es sustituir la vegetación natural por una agricultura intensiva, yo preferiría que se siga cazando. Si me pregunta por la caza en una cerca donde se está introduciendo artificialmente centenares de jabalíes o venados para dispararle no me parecería una actividad defendible.

«Mi abuelo me enseñó la pasión por el aire libre, por disfrutar y conocer el campo. Y el respeto»
Miguel Delibes , Biólogo

Su abuelo era cazador y ecologista.

Mi abuelo y mis tíos eran cazadores y tienen un conocimiento de la naturaleza impresionante. Me han enseñado mucho. Yo iba con ellos sin escopeta y cada salida de caza era un aprendizaje impresionante. Es perfectamente compatible ser cazador y ecologista.

¿Y qué aprendió de su abuelo?

La pasión por el aire libre, por disfrutar y conocer el campo. Y el respeto. Eso nos lo transmitió a todos. En cuanto podíamos, salíamos con él a cazar, a pasear, a aprender y a valorar el medio ambiente. Seguimos yendo a un pueblo de Burgos, ya casi abandonado, y es lo que más nos gusta del mundo.

¿Cómo es la salud de nuestros ecosistemas?

Yo no me considero un experto de la salud ambiental global. Hay expertos más dramáticos y otros menos. Aunque todos coinciden en que vivimos una mala época desde el punto de vista ambiental por el crecimiento de la población, el desarrollo de la tecnología, el calentamiento, el uso excesivo del agua o las especies invasoras. Todo esto está repercutiendo negativamente en los ecosistemas. También es cierto que se hacen más esfuerzos ambientales, que hay más espacios protegidos y que se intenta compensar el deterioro.

Miguel Delibes, con Córdoba de fondo - Valerio Merino

¿Las cifras nos invitan al optimismo?

De manera general, diría que no. Los modelos del cambio climático sugieren que va a ir a peor.

¿El hombre es el peor enemigo del planeta?

Una pregunta difícil. No sé si diría el hombre en primera persona, pero el crecimiento insostenible de la población provoca muchos de los problemas ambientales. Implica una mayor extracción de los recursos y desigualdades. Es una cuestión peliaguda.

Su padre fue precursor del ecologismo político en los ochenta. ¿Sigue usted sus pasos?

Siendo un poco autocrítico, la generación ambientalista predecesora estaba mejor formada. El contacto de la infancia con la naturaleza es mucho menor ahora. Antes se cogían cangrejos, se salía a buscar pájaros y se tenía un contacto permanente y un conocimiento que es difícil obtener a través de los libros.

¿Cuanto más investiga sobre biodiversidad más pesimista se levanta?

La biodiversidad tiene sus problemas pero muchas veces más difícil es ponernos de acuerdo para resolverlos que el problema en sí mismo. Otro caso polémico es el lobo y la decisión de declararlo de protección especial. El mayor problema no es ambiental sino social.

Por cierto, acaban de prohibir la caza del lobo en toda España. ¿Vamos bien o vamos tarde?

Con los datos que hay, unos expertos interpretan que ha crecido muchísimo la población y otros dicen que no lo suficiente. No me atrevo a evaluar la situación ecológica. Lo que está claro es que como se han hecho las cosas no es la mejor manera. Cuando se imponen las decisiones desde arriba, lo normal es que la parte agraviada responda.

¿Qué habría que haber hecho?

Ya sé que es muy difícil, pero, al menos, tomar una decisión que cuente con menor oposición de determinados colectivos. Ha creado más tensiones de las que había. Eso pone de manifiesto la necesidad de las ciencias sociales. La solución, desde luego, no va a ser ideal para nadie.

El biólogo del IESA, en la sede de la institución - Valerio Merino

La Junta de Andalucía cifra aquí en 50 ejemplares los lobos y otros expertos aseguran que ya no queda ninguno. ¿Quién dice la verdad?

Gente que ha trabajado en Sierra Morena asegura que desde hace 20 años no tienen constancia de que haya ninguno. 50 me parecen demasiados.

Sin embargo, la Junta ha votado a favor de la caza.

Son cuestiones políticas y estratégicas. Otra muestra de la necesidad de entender esa dimensión humana de las decisiones.

¿El proyecto del lince en Sierra Morena es una historia de éxito?

Sin duda. Es verdad que ha costado mucho esfuerzo y se ha invertido mucho dinero, pero se ha conseguido revertir una situación dramática de una especie que pensábamos que se podía extinguir en pocos años. Ahora hay una población más o menos saludable. Ahora bien: parte de los riesgos que existían siguen existiendo. Uno de los problemas son los atropellos.

¿Cuál ha sido la clave del éxito?

Una ha sido el programa de cría en cautividad. Se ha conseguido que se establezcan con éxito en el campo.

¿Y por qué hay que salvar al lince?

Primero por orgullo. Haberse extinguido en España un carnívoro del valor del lince es para sentirnos tristes con nosotros mismos. Hay razones también de índole natural. Un superdepredador, como puede ser el lobo, tiene su papel en el ecosistema como regulación de presas. Eliminar a un depredador de ese nivel podría conllevar otros problemas. Mi padre decía que perder una especie es como si se pierde una pieza del lavaplatos. Se le cae un tornillo y sigue funcionando. Dices: «Bueno, no pasará tanto». Luego se cae la tuerca, empieza a vibrar demasiado y llega un momento en que deja de funcionar.

Y el lavaplatos del planeta ha perdido muchas piezas ya.

Sin duda. Por eso hay tantos problemas. No solo ha perdido especies, sino que ahora se están metiendo otras invasoras que acaban con las originales.

¿Qué tiene Sierra Morena que no tengan otros sistemas montañosos?

Es uno de los sitios mejor conservados de los ecosistemas mediterráneos. Hay zonas de alto valor ambiental con especies, no solo linces, sino águilas imperiales o buitres negros. Y tiene una extensión considerable.

¿El vallado cinegético amenaza la sostenibilidad de las sierras del sur?

Que no se puedan mover especies cinegéticas es uno de los ejemplos de caza que a mí no me gusta. De hecho, en muchas fincas llaman reses a los venados.

¿Y por qué hay que proteger el medio ambiente?

La salud de nuestros ecosistemas es importante para la calidad del sitio en que vivimos. Está demostrado que los ecosistemas nos proporcionan servicios que tienen que ver con la calidad del aire, del agua, de los aprovisionamientos, y también desde el punto de vista estético y moral.

¿Qué le pide a la consejera del ramo?

Que apueste realmente por la conservación y se involucre en proyectos como el lince y los espacios protegidos. Que sea consciente de que es necesario incidir en toda esta política de conservación porque nos beneficiará a todos.

sábado, 1 de mayo de 2021

Los Alcornocales, el tesoro del sur. Mi 21º artículo publicado en ABC de la Caza. 5 de abril 2021.

Hemeroteca ABC

 

Plano original Pablo Capote

Edición Impresa (Sevilla)

Edición Impresa (Sevilla)

RUTA CINEGÉTICA

Los Alcornocales, el tesoro del sur
  • Situado en las provincias de Cádiz y Málaga, este Parque Natural cuenta con una extensión de 169.419 hectáreas.

Vista del Parque Natural de Los Alcornocales

Félix Sánchez Montes

Actualizado:05/04/2021

Hemos tomado como referencia para esta ruta cinegética los límites del Parque Natural de Los Alcornocales, situado en las provincias de Cádiz y Málaga, con una extensión de 169.419 hectáreas. Sus sierras son de relieve abrupto y acusadas pendientes. El punto más alto es el Pico del Aljibe (1.092 m). Participa de dos grandes cuencas hidrográficas: la mediterránea y la atlántica. La abundancia de lluvias la convierte en uno de los paisajes más extraordinarios de la península ibérica; los denominados canutos, barrancos estrechos y profundos que se producen en los cursos altos de los ríos y dan cobijo a un conjunto vegetal más que singular.

Su peculiar geomorfología, sus bosques y el bajo impacto causado por la acción humana hacen de este uno de los enclaves de mayor valor paisajístico. Hacia el este aparecen las grandes masas de alcornoques y quejigos morunos que dejan paso a los acebuches en las cotas más bajas. Dada la posición geográfica de Los Alcornocales, el clima dominante en la zona es mediterráneo con influencia atlántica, pero una serie de factores contribuyen a singularizarlo.

Al inicio de la temporada 2009-10 había 179 terrenos cinegéticos con un total de 177.500 hectáreas, el 89,15% de la superficie total. Hay una reserva andaluza de caza, la de Cortes de la Frontera (12.306 ha); el resto lo conforman cotos de caza con una superficie media de 928 ha. De ellos, 176 son cotos privados y dos son cotos deportivos. El 21,1% de la superficie cinegética es de propiedad pública y algo más del 26% de la superficie cinegética está cerrado con malla cinegética. La especie de caza mayor más abundante es el ciervo; le siguen el gamo y el corzo, que se extienden por casi la mitad de la superficie cinegética. El muflón se distribuye por la cuarta parte de la superficie de los cotos; cochino asilvestrado, zorro y cabra montés están presentes en 7 cotos. En caza menor encontramos zorzal común, conejo, perdiz roja, tórtola común, paloma torcaz y, con menor abundancia, zorzal alirrojo, charlo y real, codorniz, paloma zurita y bravía, liebre y becada.

El corzo morisco, teniendo en cuenta sus características, tiene especial importancia debido a la caza tradicional y la particularidad de su población. Las batidas de corzos moriscos es un verdadero tesoro de nuestra cinegética. Entre las fincas destaca La Almoraima con sus más de 14.000 ha.

Los Alcornocales se caracterizan por poseer el bosque de alcornoques más extenso de España, y uno de los más grandes del mundo, en un magnífico estado de conservación, aunque manteniendo el aprovechamiento del corcho, junto con madroños, labiérnagos y aladiernos; mientras que en las umbrías tenemos quejigo morisco y abundantes tipos de setas. En cotas bajas aparecen los bujeos, pequeñas islas vegetales que conservan trazos de los antiguos bosques de acebuche que alternan con brezos, palmitos y arrayanes. La proximidad del Estrecho favorece la presencia de aves, con hasta 18 rapaces. Anfibios y reptiles, la mitad de los que contabiliza la península ibérica y 11 especies de murciélagos, nutrias, mirlos, martín pescador y un buen número de ginetas, tejones y meloncillos. La laurisilva, que se desarrolla en los canutos, un bosque subtropical anclado en el tiempo; los alisos en los rebordes del canuto impiden que la luz penetre en el fondo del barranco, donde la humedad crea masas de rododendro, laurel, avellanillo, durillo, acebos y helechos.

En la cueva de Laja Alta tenemos la primera representación de barcos a vela y de remos en la historia.