viernes, 18 de noviembre de 2022

El mapa de la alta sociedad cinegética: quién es quién entre los cazadores VIP.

 Origen: lainformacion.com

MAYKA PANIAGUA

Empresarios, banqueros y aristócratas poseen fincas desde las que controlan las cacerías. Estos son los dueños de los cotos de caza más exclusivos.

Quienes han estado en la Dehesa de los Llanos aseguran que es un ejemplo de gestión agrícola, ganadera y cinegética sostenible. La finca, situada a tan solo quince kilómetros de Albacete, pertenece al marqués de Larios desde el siglo XIX. La familia ha sabido compatibilizar la explotación agropecuaria y cinegética en sus diez mil hectáreas de finca. Aquí triunfan el queso artesanal, su aceite de oliva y el vino Mazacruz.

El coto, uno de los sancta santorum de la perdiz roja y en el que también los jabalís, ciervo, gamos o muflones viven en libertad, se encuentra en una extensa zona de monte poblado de romero, jara y carrasca y coronado por un lago natural. Aquí, algunos personajes públicos, como Francisco Franco o el rey Juan Carlos I, han disfrutado de las comodidades de la casa palacio de más de veinte dormitorios desde cuyas paredes saluda algún que otro Goya.

La Casa Larios entró en el sector de los caldos en los años 20 para después incorporar la ginebra. Aunque fueron los vinos los que lograron dar popularidad a los negocios familiares, también contribuyeron al despertar industrial de Málaga a través de Industria Malagueña, Ferrocarril Málaga-Córdoba, Sociedad de Vapores, Compañía de Seguros, Barico de Málaga, ingenios azucareros, explotaciones mineras y entidades agrícolas.

Pertenece al holding Mazacruz

La titularidad de la finca la ostenta el holding Mazacruz, con propiedades en toda España y valorado en más de 700 millones de euros. El grupo, creado en 1994 por Carlos Gutiérrez-Maturana Larios Príes, está gestionado por Carlos, nacido del primer matrimonio del fundador con Julia Altuna y actual marqués de Paúl. Sin embargo, desde el fallecimiento de su padre en 2004, la fortuna ha sufrido está los reveses de una herencia polémica y mal resuelta entre los hijos del primer y segundo matrimonio.

Tras trece años, y un laberinto judicial que suma 40 procesos judiciales, el pasado mes de abril un tribunal dictó la disolución del emporio. Casi al mismo tiempo la sociedad que gestiona esta propiedad, Dehesa de los Llanos S.L., con un activo valorado en algo más de catorce millones de euros, nombraba como administrador único al marqués.

Más de 5.000 millones

No hay duda que España es un emporio de la caza. No sólo la pasión por este deporte ha unido a reyes, aristócratas, banqueros, empresarios, jueces, políticos, toreros…. sino que nuestro país es uno de los destinos preferidos de cazadores de todo el mundo por su riqueza cinegética y su biodiversidad.

Dice la Oficinal Nacional de la Caza que el sector generó más de 5.000 millones de euros. El Círculo Fortuny rebaja la cifra a 3.635.756.996 euros y valora en 43 millones de hectáreas, divididas en unos 33.000 cotos, las propiedades que se dedican a la actividad cinegética. De ellos, solo el 2% son intensivos, esto es, los que se dedican a la caza mediante sueltas periódicas de piezas criadas en granjas. Los propietarios de estos cotos intensivos suelen ser familias de la alta sociedad o acaudalados empresarios agrícolas y los clientes, sobre todo, nacionales pero también extranjeros entre los que destacan los franceses, ingleses, alemanes y americanos.

Una de las piezas más preciadas es la perdiz roja. Los cazadores cuentan que nada es comparable a la bravura, agilidad y al vuelo vertical de esta pieza. El ojeo de perdiz es un arte que comenzó en España a finales del siglo XIX, cuando Alfonso XII involucró a las familias más importantes para que en sus propiedades se cazara bajo esta modalidad. Después, con la dictadura, fue el general Franco quien le dio un nuevo impulso.

La realeza de El Crespo y La Toledana

Esta especialidad se puede practicar en El Crespo, un coto de 20.000 hectáreas de colinas de frondosa vegetación, olivares o llanuras de trigo y cebada situado en Fuenllana, Ciudad Real, que garantiza la caza tradicional, la excelencia en el servicio y una estancia basada en un trato hospitalario que han probado cazadores de élite de todo el mundo. Al frente están María Contreras de Landaluce, el “alma” de una empresa que dirige “con talento y sensibilidad, cuidando cada detalle”, Pedro de Borbón Dos Sicilias, duque de Calabria y primo del Rey Felipe VI, y su suegro, José Manuel Landaluce. Ambos se criaron con el olor de la pólvora y la vida les unió en esta aventura en la que se respira caza por los cuatro costados.

Pedro de Borbón, ingeniero de caminos, tiene otra finca cinegética ‘La Toledana’, junto al Parque Nacional de Cabañeros. Aquí reside gran parte del tiempo, junto a su mujer, Sofía Landaluce, y sus hijos, y aquí se ha visto en alguna ocasión a la familia real. Apasionado del campo y la naturaleza, puede decirse que todas las empresas que gestiona tienen algo que ver con la naturaleza. Ha fundado empresas de alimentación animal, gestionado fincas forestales, agrícolas, ganaderas y cinegéticas a través de Agrocinegética San Humberto, Forestal de Boniches, Piensos Thurma S.L., Hato 13, Turolense Forestal, Dehesa de la Higuera, (que comparte con sus hermanas) Gerystec, Gubel S.A.. Por 400 euros, el cazador tendrá a su disposición una flora de servicios ‘premium’, como ojeadores, secretarios, un cargador o un camarero, el perrero y el guarda.

La Nava, cacerías a medida

También en La Nava, un coto situado en Castellar de Santiago que visitan miembros de la realeza, magnates internacionales, líderes mundiales y grandes fortunas como el fabricante de armas Beretta. Convertida en la ‘Meca de la caza menor’ la gestiona Javier Juan Medem de la Torriente, otro cazador de renombre y miembro de una de las sagas familiares con más leyenda en el mundo de la caza. Ricardo Medem, abuelo de Javier, acompañaba a Franco en sus cacerías. Ricardo, su tío, es uno de los tres españoles distinguido con el premio Weatherby y Roberto, su padre, siguió con la tradición. En la boda de Javier fue testigo el Rey Felipe VI.

Con solo 25 años, se centró en diseñar un producto selecto de organización de cacerías en España. Y lo ha logrado. Cacerías de lujo a medida en 1.000 hectáreas en pleno corazón de la naturaleza en Castellar de Santiago que lo convierte en un paraíso salpicado de olivos, viñas y paisajes infinitos natural, un remanso de paz y del lujo en el que cazar y alojarse de un hotel de siete estrellas decorado por su mujer, la interiorista Almudena del Moral.

La organización se encarga de todo: flamantes vehículos 4x4 con chóferes particulares, doncellas ataviadas de uniforme o la importación de armas. Estos son algunos de los ingredientes de un servicio exclusivo de caza en el que cada día de safari puede llegar a costar 60.000 euros. Sumen ceros y Vips en esta lista. Carolina de Mónaco, el Rey Emérito, la jequesa de Qatar, CEOs como el de CocaCola ya han disfrutado de este paraíso al que se puede llegar aterrizando en su aeropuerto privado. La sociedad que gestiona este aeródromo se gestiona a través de la empresa Pista La Perdiz S.L. en la que el banquero Jaime Botín, con propiedades en la zona, tiene un 50% y derecho de servidumbre incluido.

Castilla-La Mancha, a la cabeza

En Castilla-La Mancha se aglutinan la mayor parte de las fincas propiedad de los empresarios más relevantes de nuestro país. Utilizan sus propiedades para su uso y disfrute y para cerrar acuerdos y agasajar a otros empresarios. Un buen ejemplo es Villar Mir, que adquirió La Salceda, de 2.800 hectáreas a Mario Conde, y La Dehesa del Carrizal, en Retuerta del Bullarque, en la que elabora vinos.

En Aranjuez, a tan solo 50 kilómetros de Madrid, Manuel Falcó, VI duque de Fernán Nuñez, posee La Flamenca, un coto de 4.000 hectáreas, punto de encuentro para cobrarse sus populares perdices. Aquí estuvo Manuel Fraga junto a otros dirigentes populares justo un día antes de la tragedia del Prestige. También han pisado sus terrenos Felipe VI y Letizia. Con aeropuerto privado, más de 60 ojeos diferentes, los huéspedes se alojan en la Casa del Monte, una residencia confortable, muy próxima al palacete que ocupa el duque en lo alto de una colina. La finca la gestiona a través de la sociedad Explotaciones La Flamenca S.L, constituida en 2016 y de la que es administrador único. Tiene en su hemeroteca alguna que otra denuncia de los ecologistas por ampliar la veda fuera de las fechas oficiales.

Javier Corsini Freese es el encargado de organizar las cacerías. El empresario es hermano del ex presidente de Renfe con el gobierno de Aznar, yerno de Manuel Prado y Colón de Carvajal, íntimo del Rey emérito Don Juan Carlos, y amigo personal de Jaime de Marichalar. No es su única finca. Javier Corsini organiza a través de la empresa Great Spanish Hunts cacerías de diferentes especies en “las mejores fincas” de España y en otros países como Rumanía, Rusia o Nueva Zeland, además de ofrecerse como intermediario para vender y comprar fincas con total la discreción. Otros reputados cazadores como Fernando Saiz Luca de Tena e Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna y cazador de fama internacional casado con Teresa de Borbón Dos Sicilias, hermana del infante Don Carlos, gestionan la finca 'La Camocha', propiedad del conde de la Cañada, Manuel de la Barreda.

Muy cerca del coto se encuentra otro coto, Pinos Altos, una extensión de diez mil hectáreas con un lujoso hotel de catorce habitaciones del siglo XVI restaurado propiedad de la familia Saiz Luca de Tena desde . Allí se alojó el ex presidente americano George Bush durante su visita a nuestro país acompañado del Rey emérito. Sus dueños venden exclusividad, trato exquisito y elegancia clásica. En el equipo trabaja también Beltrán Cotoner, hijo de Nicolás Cotoner, marques de Ariany y nieto de Nicolás Cotoner y Coroner, marqués de Mondejar y primer jefe de la Casa del Rey.

Casi la mitad de las 40.800 hectáreas del Parque nacional de Cabañeros son fincas privadas. Entre sus propietarios de la que llaman la ‘Marbella de invierno’ figuran apellidos ilustres como Alberto Cortina y Alberto Alcocer, cuyas escopetas son bien conocidas. La puntería de Abelló es bien en estos lares en los que posee, entre otras, la finca ‘El Lobillo’, de 7.000 hectáreas, o Las Navas, en la que cría corzos de concurso. Aunque la caza está prohibida dentro de este entorno natural, se permitió a los propietarios este método para controlar la caza mayor hasta 2020 gracias a una enmienda introducida en el Senado por el Partido Popular.

Entre Toledo y Ciudad Real se sitúa 'Finca Cabañeros', una gran finca privada de caza con cortijo incluido propiedad del matrimonio formado por el naviero Alejandro Aznar y Mónica Oriol, ex presidenta del Cículo de Empresarios. El titular de la propiedad es la empresa Ibaizabal, presidida por Alejandro Aznar, presidente de las Bodegas Marqués de Riscal. La finca tiene varias sanciones en su haber. Entre otras, una multa de 220.000 euros por abrir cinco cortafuegos sin permiso en una parte de la finca que pertenece a Comercial Marítima de Transportes que se suma a otra que condenó a los dueños a pagar otros 230.000 euros por cortafuegos abiertos en la parte del coto cuyo dueño es Inmobiliaria del Bullaque.

Ambas empresas están participadas por el grupo financiero Ibaizabal. Los ecologistas también denunciaron al matrimonio por construir en la vivienda de 1.900 metros cuadrados un resort de lujo para cazadores. El empresario heredó la privilegiada finca de su familia con posesiones en la zona desde 1940. En un principio tenía casi 17.000 hectáreas pero se redujo a 7.000 cuando el Gobierno adquirió el resto por 4,8 millones de euros. En este coto han cazado famosos como Franco, Fraga o los marqueses de Villaverde.

En este paisaje de cotos privados, al suroeste de Albacete, en Povedilla, encontramos la finca El Palomar, un paraíso cinegético al que llegan cazadores de todo el mundo y en el que el Rey Emérito batió el récord de venado en 1988 y en el 2000. Su propietario es el ganadero Samuel Flores, uno de los mayores propietarios de tierras en nuestro país y suegro de Adolfo Suárez Illana. Posee esta propiedad desde 1900 cuando la adquirió a la Casa Montijo.

Toros en Los Samueles

En ella pastan Los Samueles, sus regios toros, que conviven en la dehesa con venados, corzos, ciervos, muflones, perdiz roja o especies protegidas como el águila o el búho imperial junto a tierras de cultivo de cereal. Cazar en esta inmensa finca cuesta a partir de 300 euros por día. También se puede pasear a caballo, pescar en el pantano privado que existe en el centro de la finca, celebrar reuniones, o campamentos de verano a los que han asistido, entre otros niños, ilustres como Felipe Juan Froilán y su hermana Victoria Federica o los hijos de Ortega Cano y Rocio Jurado.

Flores cría aquí una yeguada que se trajo en el 2000 desde ‘Los Alarcones’, otra de sus fincas, y cuyos ejemplares pueden adquirirse. La finca la gestiona a través de Agropecuaria Sierra Morena El Palomar S.L., de la que es el accionista mayoritario y administrador único. No es la única. Tiene otras muchas fincas en las que organiza jornadas de caza menor como Castillo de Montizón, en Villamanrique, o Coto Camilo, a tan solo quince minutos de El Palomar. Las gestiona a través de Castillo de Montizón S.L. y Coto Camilo S.L.. Ambas tienen activos millonarios y arrojan unos ingresos muchos más discretos que la anterior.

Los Melonares, una finca con sabor andaluz

Pisamos, por último, Castilblanco de los Arroyos en Sevilla. ‘Los Melonares’, una finca de 1.000 hectáreas con solera con exuberantes dehesas, profundos barrancos y bellas praderas bañada por un embalse. Allí la familia Madariaga ha creado un cortijo señorial con recio sabor andaluz en el que sentirse cómodo mientras se disfruta de la caza de perdiz, de jabalí o de caza a mano mientras se disfruta de paseos en un entorno natural privilegiado y del ‘taco’, un exquisito aperitivo con el sabor de la tierra.

El coto también cuenta con un museo de caza de fama internacional y la exposición de trofeos de Valentín Madariaga, el primer cazador español que ganó el Premio Weatherby en 1977, equivalente al Nobel en el sector con más de 200 safaris a sus espaldas y 350 piezas cobradas. Gallego, afincado en Sevilla, heredó la pasión por la caza y la naturaleza de su padre, pasaba cincuenta días al año cazando en cualquier parte del mundo de la que le faltara una especie. En la ciudad hispalense, creó la primera consultoria que asesoraba a empresas, fue promotor y directivo de múltiples sociedades. Tras su fallecimiento en 2002, sus cinco hijos heredaron el grupo empresarial MP , su afición por la caza y el coto. La finca la gestionan a través de la empresa Hacienda Los Melonares, desde 2004, en la que figura sus hijos Romualdo, como administrador único, y Paz, como apoderada. Romualdo es el actual presidente del legado familiar.

La lista está inacabada, pero este recorrido es un buen ejemplo de cómo España sigue siendo un país de ilustres cazadores.

martes, 15 de noviembre de 2022

Éstas son las doce poderosas posesiones de caza más grandes de España.

 Origen: elcierredigital.com

Finca La Garganta.


Una de las principales aficiones del gran poder económico español sigue siendo la práctica cinegética. Además, del Estado en la lista de las grandes fincas para la caza en España nos encontramos con la titularidad de nombres como Botín, Lladó, Juan Abelló o Carlos March. Ellos son los terratenientes más poderosos del país, que comparten afición por la caza y hacen negocios entre ellos, manteniendo lazos endogámicos durante varias generaciones.

Ésta es la lista de las doce propiedades rústicas más importantes de España, ordenadas de mayor a menor por su tamaño.

Valdepuercas, Alia (Cáceres), 18.000 hectáreas

Su dueño es el empresario José María Aristrian, y su nombre saltó a la prensa cuando se supo que Hacienda le acusaba de un fraude fiscal de 100 millones de euros, una cifra insólita para una sola persona. A pesar de ser prácticamente un desconocido para el gran público, según la revista Forbes el año pasado su patrimonio alcanzaba los 1000 millones de euros.

Esta finca logra reunir 18.000 hectáreas gracias a su última adquisición ‘La Pintora’ y tener una propiedad limítrofe con esta finca es un plus si se trata de poner a la venta cualquier finca de caza colindante.

La Almoraima, en Cadiz, 16.000 hectáreas

Fue expropiada a José María Ruiz Mateos en febrero de 1983 tras la intervención gubernamental de su holding Rumasa. Actualmente es gestionada por la Junta de Andalucía y a pesar de su tamaño ha perdido importancia para la práctica de la caza.

Finca La Almoraina.
El Pardo, en Madrid, 15.800 hectáreas
Situada a 10 kilómetros de la Puerta del Sol y atravesada por el río Manzanares tiene un embalse en el interior que se extiende por casi 550 hectáreas. Hasta la muerte de Francisco Franco fue su finca de caza predilecta como en otras épocas lo había sido de Alfonso XII y Alfonso XIII.

Desde el final de la dictadura la finca es administrada por Patrimonio Nacional y su caza se limita a la gestión de sus 24 guardas fijos y a capturas en vivo para su ejecución, controlando así la población.

La Garganta, Almodóvar del Campo (Ciudad Real), 12.000 hectáreas

Lugar de caza habitual de las casas reales europeas, sigue siendo uno de los iconos en calidad de trofeos por el pasto y la privilegiada situación que tiene.

Su actual propietario es Hugh Grosvenor, de 28 años de edad. El joven es el padrino de Jorge de Cambridge, bisnieto de Isabel II y tercero en la línea sucesoria al trono. Ha heredado la finca de su padre Gerald Cavendish Grosvenor, Duque de Westminster, quien adquirió la misma en 1999, a través de Grosvenor Estate, grupo inmobiliario que controlaba las propiedades del noble.

Finca La Garganta (Ciudad Real).
El Castañar, en Mazarambroz (Toledo), 11.500 hectáreas

En la actualidad dividida en dos parte, la mayor de 7.000 hectáreas se la quedó José Finat, Duque de Pastrana, y la otra de 4.500 hectáreas para su hermano Rafael.

Sin duda es un modelo de gestión de caza y conservación a la altura de pocos sitios de España. A modo de ejemplo posee más nidos de águilas que todo el Parque Nacional de Cabañeros y es cuatro veces más grande. En la actualidad se siguen ofreciendo monterías tradicionales.

Lugar Nuevo (9.233 hectáreas) y Contadero-Selladores (10.455 hectáreas), Sierra de Andújar (Jaén)

Son dos enormes fincas públicas en las que Franco solía cazar venados. Fueron adquiridas por el Estado entre 1943 y 1944 para desarrollarlas con la explotación de madera. Hasta 1990 se celebraron allí monterías oficiales, pero últimamente era un centro de protocolo y de conservación ideal para el lince. En Andújar está una de las dos únicas poblaciones de lince, y el Estado ha invertido en las fincas para mejorar el hábitat del felino.

Los Altarejos, Guadalcanal (Sevilla), 10.000 hectáreas

Muchos lo denominan ‘el jardín secreto’ de su dueño, Carlos March, perteneciente a la famosa familia mallorquina descendiente del banquero Juan March. Carlos March ocupa el puesto número 43 de los españoles en la lista Forbes, donde figura con un patrimonio de 650 millones de euros. La Banca March constituyó esta finca en 1975 agrupando en una sola linde este descomunal número de hectáreas.

Diseñado en sus inicios por Gerald Huggan, creador de parques en Nairobi, fue ampliado por Luis Vallejo, especialista en bonsáis y árboles de gran porte. Hay 400 especies de árboles, arbustos y tapizantes, casi 300 variedades de rosales, más de 200 encinas adultas, un lago, un arroyo y su afluente, un umbráculo, dos invernaderos y un cortijo.

Carlos March.
El Lobillo, Alhambra (Ciudad Real), 10.000 hectáreas

Propiedad del empresario Juan Abelló, una de las fortunas más importantes de España con 2.100 millones de euros según Forbes, está dedicada a la caza menor y agricultura. Se le tiene por uno de los mejores cazadores del país y ha compartido su afición en numerosas ocasiones con el Rey Emérito Juan Carlos I. Con fincas repartidas por toda la geografía Juan Abelló es quien acumula más terreno, ya que tiene cerca de 40.000 hectáreas repartidas por España.

Juan Abelló.
El Tochar, 9.000 hectáreas, Venta del Moro (Valencia)

A finales del siglo XX el empresario Jesús Franco logró juntar con dedicación y esfuerzo este gran número de hectáreas en la provincia de Valencia para llevar a cabo su sueño. Aficionado a la caza como pocos y con gran colchón económico conseguido por sus éxitos empresariales se empeñó en conseguir un modelo de negocio con los mejores trofeos de las distintas especies españolas.

Los Alarcones, Andújar (Jaén), 8.900 hectáreas

Propiedad del empresario y ganadero Samuel Flores es su finca más extensa, aunque no la única, ya que entre todas suman la friolera de 23.000 hectáreas. Flores se sitúa en los primeros lugares de los terratenientes españoles, sólo superado por Juan Abelló, y por delante del Duque de Alba. Samuel Flores ha sido frecuentemente anfitrión del Rey Emérito Juan Carlos I, gran aficionado a la caza.

El Castaño, Luciana (Ciudad Real) 9.600 hectáreas

Era la finca de caza favorita del fallecido banquero Emilio Botín. La familia Botín adquirió hace un tiempo otras dos fincas colindantes, ‘Santa María’ y ‘Retama’, que anexionó a la principal, de más de 3.000 hectáreas de terreno dedicas a la explotación agrícola y cinegética de caza mayor. Desde la muerte del banquero el dueño de la heredad es Javier Botín.

Javier Botín.
Finca El Caserejo, Piedra Buena (Ciudad Real), 7.000 hectáreas

Actualmente es propiedad de José Lladó, pero antes lo fue de la familia Benjumea. En ocasiones esta finca se alquila para grandes partidas de caza.

sábado, 12 de noviembre de 2022

¿Dimitirán? El poder de los chiringuitos.

 Origen: Asociación Española de Rehalas

Me hago esta pregunta en relación con la anunciada amenaza de dimisión que hizo pública el director general de derechos de los animales, al conocer que el PSOE iba a registrar una enmienda al texto del proyecto de ley, solicitando la exclusión, entre otros, de los perros de caza. Pues bien, el registro de la enmienda es un hecho, pero de la dimisión de García Torres e Ione Belarra nada sabemos aún. En mi opinión, es difícil que esto ocurra, porque su sagrada misión no ha terminado, aún cuando no consumen su golpe de gracia a los animales a los que les gusta cazar y llevan miles de años siendo seleccionados para ello. Tengo claro que la víctima no somos los cazadores, sino nuestros perros, pero a ellos nada les importa porque no van a responder del daño que causen. Los ciudadanos respondemos de nuestras obligaciones con todos nuestros bienes presentes y futuros, como dice el Código Civil, pero todavía no conozco la norma que establezca la responsabilidad a los políticos por el daño causado al País por su negligencia. Así es nuestro sistema.

No dimitirán porque, aunque salgan de la ley los animales de trabajo, el proyecto recoge una aspiración a la que no pueden renunciar: institucionalizar el animalismo en el gobierno de la nación. Este fin superior hará que, aunque tengan que tragar sapos con la exclusión de los perros de caza, no se puedan permitir el lujo de que, el Jefe, meta en un cajón el proyecto, como hizo inteligentemente Juanma Moreno en Andalucía (éste es otro tema). Si así ocurriera, se consumaría el fracaso del plan de la señora Narbona y sus socios de la Asociación Parlamentaria para la Defensa de los Animales y contra el Maltrato Animal (APDDA), después de 14 años esperando esta oportunidad.

¿Y cómo se institucionaliza el animalismo en esta norma? Se lo explico al lector brevemente. Para empezar, con la aprobación del texto, este nuevo ministerio de asuntos sociales y agenda 2030, cajón de sastre para las utopías podemitas en esta legislatura y pago por el sillón presidencial (uno de ellos), asumiría todas la competencias sobre los animales de compañía y muchas sobre animales del resto de categorías, incluidos animales de producción en detrimento de un ministerio profesional, como es el de agricultura en el que no tenían margen de movimiento. Primer paso.

Segundo paso. Para continuar, el proyecto prevé la creación de una serie de organismos dependientes del ministerio podemita, en el que se van a colocar a dedo muchos miembros de esta secta, a saber: Consejo Estatal de Bienestar Animal, Comité Científico y Técnico para la Protección y Derechos de los Animales, Sistema Central de Registros para la Protección Animal, que estará integrado por el Registro de Entidades de Protección Animal, el Registro de Profesionales de Comportamiento Animal, el Registro de Animales de Compañía, el Registro de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía y el Registro de Criadores de Animales de Compañía. Seguimos con un sistema de Estadística de Protección Animal y el Plan Estatal de Protección Animal.

¿Se imaginan el chollo que es poder disponer de la posibilidad de colocar a todos los amiguetes en esta serie de chiringuitos? ¿Cómo se lo van a perder la Belarra y sus secuaces? La cosa no termina aquí, en cuanto a la financiación en materia de protección animal, el proyecto contempla la posibilidad de conceder financiación a las más de 3.000 protectoras de animales que hay en España. ¿Los perros de caza les van a hacer perder este filón? Llegados a este punto, creo que alguien debería informar a la sociedad en general que parte de lo que pagan con sus impuestos, va a ir destinado a mantener a toda esta tropa, engordada por sus secretarios, subsecretarios, asesores, etc...

Tercer nivel. Suma y sigue, porque el proyecto de ley, además, viene a crear una especie de policía política, animalista por supuesto, al conceder a las sociedades protectoras facultades para el "rescate" de animales, incluidos de producción (si se llevan su vaca, a lo mejor es para buscarle un futuro mejor). Este sistema de vigilancia animalista incluye la obligación para los profesionales de la veterinaria y todos los funcionarios públicos a delatar a los ciudadanos ante la jurisdicción animalista. Como no podía ser de otra manera, la norma prevé el adoctrinamiento de los funcionarios públicos en el animalismo para "sensibilizarlos" con los derechos de los animales. Tal es el grado de poder que otorga a las protectoras que les reconoce la condición de colaboradores de los agentes de la autoridad. Es decir, que en el caso de una inspección o registro, nos tendremos que tragar a estas personas sacando fotos de nuestros animales e instalaciones y publicando luego sus comentarios en las redes sociales. El linchamiento mediático está servido y a ese plato creo que tampoco van a renunciar.

A la velocidad que suceden las noticias, a lo mejor cuando salga este artículo ha ocurrido algo que lo deja sin interés, pero sumiremos el riesgo. Mucho se juegan los promotores de esta norma para renunciar a su aprobación. Seguramente traguen con la excusión de los perros de caza como un mal menor, un objetivo para nosotros importante, pero que no está aún conseguido. A lo que no van a renunciar nunca, es a adoctrinar a nuestra Sociedad, porque esa es la finalidad misma de esta ideología radical. Ese es el auténtico peligro para la Caza. Si además, con ello va el sueldo y queda para repartir a los socios, blanco y en botella.

Alfonso Aguado Puig.
Presidente A.E.R.
Vicepresidente O.N.C.

Los cartuchos .300 Winchester Magnum.

 Origen: Trofeo


Los cartuchos .300 Winchester Magnum

Aunque fue el último de los cartuchos magnum de vaina corta de primera generación que desarrolló Winchester a mediados del siglo XX, quizá por ello, también fue el más perfecto en el sentido de equilibrado y útil en la caza mayor no peligrosa de los cinco continentes, por lo que pocos años después de su lanzamiento se convirtió en una de las municiones de caza más populares en todo el mundo. Este artículo trata su historia y aplicación en nuestro país.

El .300 Winchester Magnum es un cartucho desarrollado por Winchester en los Estados Unidos, para su rifle Winchester mod. 70, que data del año 1963. Pertenece a la denominada familia de “municiones magnum de vaina corta de primera generación”, que se desarrollaron en Estados Unidos a partir de 1956 con las vainas belted (con culote con cinturón) que utiliza la munición del .375 Holland & Holland, pero recortadas a una menor longitud y modificadas para que engarcen proyectiles de otros calibres. La idea era crear una nueva familia de potentes cartuchos que se pudieran disparar en armas provistas de cerrojos y cajones de mecanismos (acciones) de longitud estándar, lo que abarataba los costes de fabricación de las armas.

Así es, hasta 1956 la cartuchería deportiva de alta velocidad más potente del mercado, que se comercializaba con el nombre de magnum, como por ejemplo la diseñada en Estados Unidos a partir de la II Guerra Mundial por Roy Watherby y, especialmente, en Inglaterra durante los primeros años del siglo XX por Holland & Holland, se caracterizaba por utilizar vainas muy largas para que pudieran contener una gran cantidad de pólvora.

Por esta razón, los rifles que disparaban (y disparan) estos primeros cartuchos magnum tenían necesariamente que utilizar cerrojos y armazones (es decir, acciones) que eran también más largas que las armas que consumían cartuchos estándar de menor potencia, como el .30-06, el .270 Winchester, etc.

Sin embargo, Winchester, en 1956, utilizando pólvoras especiales, ideó el primer cartucho magnum corto: su .458 Winchester Magnum que, a diferencia de las potentes municiones de grueso calibre inglesas y norteamericanas de la época, utilizaba la vaina belted del .375 H&H Mag. recortada a 63,5 mm. (la vaina del .375 H&H Mag. mide 72,39 mm.), por lo que se podían disparar, como hemos apuntado, en rifles con acciones estándar. De hecho, el primer rifle que recamaró el .458 Winchester Magnum fue una versión reforzada del mítico Winchester mod. 70.

Rifle Winchester mod. 70 y munición Winchester Power Point

Más tarde, en 1958 Winchester vuelve a poner en el mercado dos cartuchos magnum de vaina belted corta: el .264 Winchester Magnum que, tras unas décadas de mucho éxito en todo el mundo fue paulatinamente dejándose de utilizar hasta quedar casi obsoleto, y el .338 Winchester Magnum que ha experimentado (al menos hasta ahora y especialmente en nuestro país), justamente lo contrario: inicialmente fueron pocos los cazadores que le encontraron utilidad, pero poco ha poco se ha hecho cada vez más popular y hoy día, pese a tratarse de una munición muy potente para la fauna española, lo utilizan cada vez más cazadores de todos los países, en particular, cada día más monteros españoles. Lo que no nos debe extrañar en absoluto porque es una munición excelente para la que se fabrican rifles de cerrojo muy manejables y también semiautomáticos, caso de los Browning BAR y de los Benelli ARGO de última generación (ARGO E).

El quinquenio prodigioso. Por todo lo expuesto hasta ahora, siempre me he preguntado cuál sería la razón por la que Winchester esperó cinco años, desde 1958 que ya había creado los primeros cartuchos magnum cortos de “pequeño” calibre, hasta 1963 para lanzar al mercado su cuarto magnum corto de primera generación (1): el .300 Winchester Magnum, que como los anteriores comercializó para su inmejorable (para la época) rifle Winchester Mod. 70 y que nada más salir al mercado tuvo tanto éxito que se puede afirmar que es la munición magnum más utilizada en todo el mundo de cuantas se han diseñado.

Munición .300 H&H Magnum (original y norteamericana) comparados con un .300 Win. Mag y un .300 Weatherby Magnum.

El retraso en su lanzamiento le costó a Winchester que Remington, su eterno rival, comercializara en 1962 el 7 mm. Remington Magnum y, por supuesto, también que disfrutara cinco años antes de la publicidad, fama e ingresos económicos que consiguió después con su .300 Winchester Magnum.

¿Pensarían quizás sus directivos e ingenieros que un catucho magnum de menor calibre que el .338 no podría competir con las municiones estándar u otras municiones magnum de vaina larga utilizadas en EE. UU en aquellos años?

Es posible. En aquella época, cuando se necesitaba cazar a larga distancia con un calibre .30, se usaba bastante un .300 magnum de vaina larga, inicialmente desarrollado en Inglaterra por Holland & Holland con el nombre de Holland´s Super .30, que utilizaba la vaina del .375 conveniente modificada en su cuello para que aceptara los proyectiles de menor calibre. La firma Western Cartridge Co, que entonces fabricaba las municiones Winchester, lo introdujo en Estados Unidos hacia 1926 con el nombre de .300 Holland & Holland Magnum y desde entonces se granjeó en este país la fama de ser una excelente munición hasta el punto de que, poco después, varias empresas comercializaron rifles de este calibre en EE.UU.

No hubiera sido extraño, por tanto, que este cartucho fuese el freno que impidió que apareciera antes el .300 Win. Mag. porque, con una presión relativamente moderada en recámara debido al largo diseño de su vaina, disparaba balas de 150, 180 y 220 grains (2) a velocidades de 3.000; 3.750 y 2.300 pies por segundo, respectivamente (914; 838 y 701 m/s), velocidades muy altas para la época, en los que no se contaba con las pólvoras ni con los medios actuales. Y desarrollar un cartucho magnum de calibre 30 que superara al .300 británico en prestaciones y que, encima, tuviera que tener una vaina más corta, en la que entraba menos cantidad de pólvora, bien pudo haberles parecido a los técnicos de la fábrica de armas que conquistó el Oeste una misión poco menos que imposible.

Cartuchos calibre .270 Win, .300 Win. Mag. y .300 WSM. Este último .300 también originó, a partir del año 2000, una segunda generación de cartuchos Winchester Magnum pero, a diferencia de los cartuchos diseñados en el siglo XX, utilizan una vaina más corta y ancha provista de culote “rebated rimless”. Bajo estas líneas, nueva cartuchería Geco Express, de 165 grains.

Por otro lado, hacer un cartucho magnum de calibre diferente al 30 que fuera mayor del .264 y menor que el .338, que ya tenían, puede que ni lo consideraran porque, por un lado, el .264 Winchester Magnum “iba viento en popa” y cada día se hacía más famoso. Además, por otro lado, disponían de su .270 Wincheter, que desde 1925 estaba también totalmente consagrado en el mercado y que disparaba balas de 7 mm. a una endiablada velocidad para la época, aunque no llevara el nombre de magnum ni utilizara vaina belted.

Nunca es tarde… Pero llegó 1963 y Wincheser, una vez más, sorprendió al mundo con el que con el tiempo se convertiría el cartucho magnum más popular de cuantos se han desarrollado: el .300 Wincheser Magnum (3), que utilizando una vaina más corta, es capaz de disparar balas más pesadas del mismo calibre y peso a mayor velocidad que el .300 H&H Magnum. En concreto, puede impulsar balas 150, 180, 200 y 220 grains a velocidades de 3.290; 2.960; 2.825 y 2.680 pies por segundo, respectivamente (1.003; 902; 861 y 817 metros por segundo) que permiten abordar las piezas no peligrosas de todo el planeta, sobre todo si se utiliza en las más grandes las balas de mayor peso o las de 200 grains con diseños especiales para retardar la expansión y favorecer la penetración: blindajes especiales más robustos, núcleos soldados a la camisa, etc.

Pero ¿cómo fue esto posible? Es decir, cómo es que Winchester logró superar las prestaciones del .300 Holland & Holland utilizando una vaina más corta. ¿Milagro balístico? No, simplemente agudizando el ingenio: utilizó una vaina recortada del .375 H&H Mag que, siendo lo suficientemente corta para poder ser disparada en una acción estándar, mide unos tres milímetros más que la que usan sus cartuchos calibre .264, 338 y .458 Winchester Magnum: 66,55 mm. en vez de 63,50 mm. Pero, además, y con el fin de conseguir que la vaina tuviera un poco más de capacidad para albergar más pólvora aún, la diseñó con el cuello lo más corto posible aunque de modo que pudiera engarzar correctamente al proyectil para que la precisión se mantuviera muy alta cuando se dispara en rifles con cañones de buena calidad. Y de esta manera no sólo logró superar las prestaciones del .300 británico sino que obtuvo un cartucho que no es preciso, sino muy preciso para tratarse de una munición de caza. Tanto es así que se ha utilizado también mucho en modalidades de tiro al blanco a grandes distancias, incluidas las pruebas que se celebran a 1.000 yardas.

Al ser el calibre .300 Winchester Magnum muy potente, es importante utilizar en las piezas españolas balas “blandas” no muy pesadas. Los mejores resultados se consiguen con los proyectiles de 150 y 180 grains, así como los de peso intermedio.

Y también polivalente y fácil de utilizar

Otra ventaja añadida de la vaina del .300 Win. Mag, es que, al ser más larga que la de los demás magnum cortos belted, hace que el cartucho sea más esbelto, más elegante, y por tanto que guste (que le entre más por los ojos) al cazador, lo que sin duda es un motivo más que ha contribuido a su fama, al menos en los primeros momentos de su lanzamiento al mercado en los distintos países del mundo donde fue introducido.

Pero lo más importante, es que se trata de una munición muy polivalente y fácil de utilizar en cualquier modalidad de caza, si bien la mejor aplicación que se le puede dar (y para la que fue diseñada) es la caza a grandes distancias en zonas despejadas de matorral de animales no peligrosos de talla media y grande, en los que se muestra mucho más contundente y resolutivo que cuando se cazan con otras municiones estándar del mismo calibre. como el .30-06.

Esto se debe a que es un calibre muy veloz, por lo que sus balas impactan con una velocidad remanente que es también más alta y crean heridas mayores que los calibres estándar, ya que ceden mucha más energía.

Baste decir que a 200 metros la velocidad de muchas balas de 150 y de 180 grains del .300 Winchester Magnum es ligereramente más elevada que la velocidad que tienen a 100 metros los proyectiles del mismo peso y diseño del .30-06, o lo que es lo mismo, que con estos proyectiles a 200 metros un .300 Win. Mag es más efectivo que el .30-06 a 100 metros.

El único inconveniente que tienen éste y cualquier otro cartucho magnum es que, debido a la alta velocidad inicial que desarrollan sus proyectiles se pueden desviar con más facilidad de su recorrido si chocan contra ramitas o tallos, pudiéndose por este concepto desviar el proyectil tanto como para fallar o por lo menos no impactar donde se apunta.

Por ello, la caza a larga distancia en llanuras y sabanas despejadas de matorral es el mejor escenario para disfrutar del .300 Winchester Magnum de todas sus prestaciones.

En concreto, sus balas de 150 y de 180 grains permiten abordar con gran contundencia y a mayor distancia que las municiones estándar todas las piezas de talla media (y en particular, las españolas) Y con los proyectiles de 200 y 220 grains se pueden abatir todas las piezas más grandes del mundo, si bien en las más pesadas, como el Eland, dan mejores resultados calibres más gruesos y potentes, como el .338 Win. Mag. y el .375 Holland & Holland. De hecho, seguramente porque en las piezas mayores es preferible utilizar calibres más grandes y potentes, las balas de 220 grains están en desuso y las que se siguen comercializando son más bien balas tácticas, para disparar a grandes distancias. Incluso Winchester ya no las cataloga, siendo actualmente la recarga la mejor vía para conseguir municiones de caza de este peso.

Tampoco es el .300 Winchester Magnum un cartucho adecuado para recechar animales más pequeños que un venado, en los que ya va sobrado de potencia. No lo es sobre todo si se desea aprovechar su carne, porque causa grandes destrozos; además, estos animales pequeños se cazan más cómodamente con rifles de menor calibre que, además de más ligeros, suelen ser más cortos y manejables.

Al gusto Español

Como bien puede imaginarse el lector, un calibre como el .300 Winchester Magnum, capaz de disparar las mismas balas del .30-06 a mayor velocidad, no podía pasar desapercibido por los cazadores norteamericanos que encontraron en este calibre la herramienta “made in USA” ideal para poder cazar a mayores distancias las piezas más grandes de su vasto país, en las que el .30-06 se quedaba corto de potencia.

Pero tampoco pasó desapercibido por los cazadores europeos, pues las fábricas europeas de armas y municiones también tuvieron que tenerlo rápidamente en cuenta si querían competir con las fábricas norteamericanas, empresas que además comenzaron a distribuir en los países europeos grandes cantidades de armas y municiones de este calibre.

Y, por supuesto, también lo adoptamos los cazadores españoles que encontramos en este cartucho la mejor opción para utilizar el mismo rifle en cualquier modalidad de caza y en cualquiera de nuestra especies, ya que le sobra potencia para matarlas ya sea en rececho, montería o en espera.

Podríamos preguntarnos y con razón, si ¿acaso nuestras jaras y ramas no desvían las balas y por eso se utiliza tanto este calibre en montería?

Claro que las desvían y seguramente por este concepto se habrán fallado y herido muchos cochinos y venados, pero eso no lo ven normalmente los monteros. Sólo ven que fallan o que aciertan y que cuando aciertan, sobre todo si es a corta distancia, con este calibre cobran mucho mejor la pieza que con otros calibres estándar que, además, suelen tener más inconvenientes prácticos porque son más lentos y su menor velocidad inicial complica el cálculo del adelanto sobre piezas que se desplazan a gran velocidad.

Arriba, a la derecha, munición .300 H&H Magnum (original y norteamericana) comparados con un .300 Win. Mag y un .300 Weatherby Magnum. Nótese cómo el .300 Weatherby Mag. utiliza también la vaina larga.

Por otro lado, precisamente por su mayor velocidad, las balas del 300 Win. Mag tienen también menos caída que las de otros calibres, lo que igualmente facilita la puntería si hay que realizar un disparo lejano. Es decir, mejora el alcance con respecto a otros cartuchos estándar, algo que me consta, por las consultas que llegan a redacción, que curiosamente obsesiona a muchos monteros. Digo curiosamente porque, aunque suelen reconocer que rara vez tiran más lejos de 100 metros, prefieren utilizar rifles de cerrojo o semiautomáticos de este calibre o de calibres magnum similares, como el 7 mm. Remington Magnum, “porque tiene más alcance”.

Y la verdad, en cierto modo les doy la razón. No soy partidario de utilizar un rifle para todo y normalmente uso el que mejor considero que se ajusta a la modalidad y especie a cazar, pero si no pudiera o deseara tener más rifles pueden estar seguros de que yo también utilizaría un .300 Winchester Magnum en todas las modalidades de caza españolas.

Munición adecuada para cazar en España

Otro motivo por el que el .300 Winchester Magnum es una munición muy popular en España es porque, a diferencia de otros calibres, siempre se ha comercializado en nuestro país cargado con balas de 150 ó de 180 grains y todas las de este peso, aunque unas más que otras, son adecuadas para cazar en España. Es decir, es un calibre fácil de usar y, como consecuencia el cazador nunca se ha sentido defraudado, pues utilice el proyectil que utilice consigue buenos resultados. Incluso cuando se emplean balas con un diseño poco expansivo, sobre todo en tiros a corta distancia, la alta velocidad del proyectil hace que siempre éste expanda mejor que si se hubiera utilizado otro cartucho más lento cargado con la misma bala.

Además de las de 150 y 180 grains, hoy día también se puede conseguir municiones de este calibre cargadas con peso intermedio, como las Barnes Vor-Tx con bala TTSX, de 165 grains o las de 170 grains que monta la munición Geco Express y que igualmente son adecuadas para cazar en nuestro país. Igual podemos decir de RWS, que también utiliza el peso de 165 en algunos de sus magníficos proyectiles que carga en esta cartuchería (DK, KS), de Federal Fusion 165 grain, etc. Normalmente, estas balas de pesos intermedios van mejor en el tiro a grandes distancias de las piezas más grandes (jabalíes, venados, gamos) que las de 180 grains.

Más difícil, pero no imposible, es conseguir balas de 200 grains, que ya no son aptas para cazar en España. Deben utilizarse para cazar en otros países piezas más grandes y “duras” que las españolas, como por ejemplo antílopes africanos, porque en caso de dispararlas sobre un jabalí, gamo o venado español no expandirán bien y se limitarán a traspasarlo y herirlo en la mayoría de los casos porque ceden poca energía.

En rececho a grandes distancias, más de 250 metros, de cualquier pieza española los mejores resultados se obtienen con los proyectiles de punta muy aguzada y cola de bote de 150-170 grains, por ejemplo con balas tipo tip (punta afilada de polímero que entra en forma de cuña para favorecer la expansión del núcleo). Recechando más cerca también se puede utilizar balas de 180 grains, consiguiéndose excelentes resultados con los proyectiles convencionales semiblindados con núcleo de plomo y con las balas de este peso diseñadas para favoreceer la expansión, como las Norma Punta de Plástico, que igualmente dan inmejorables resultados en montería.

En disparos que se realizan muy cerca, por ejemplo en un cortadero cazando en montería jabalíes a pocos metros del puesto o en un aguardo, es buena idea utilizar balas de hasta 180 grains que tengan el núcleo soldado a la camisa o envuelta, caso de la bala Norma Oryx, porque la velocidad del proyectil, al ser tan alta, provocará una mejor expansión controlada que evitará que se fragmente éste y que las piezas sigan corriendo, aunque mueran a pocos metros del puesto.

Este efecto no deseado (típico de todos los calibres de alta velocidad), que no se puede criticar ni considerar un defecto ya que el .300 Winchester Magnum no se diseñó para cazar cerca, es mayor cuando más débil es el blindaje de la bala y más ligera sea ésta. Se produce porque el golpe que recibe la bala al chocar contra el cuerpo de la pieza es tan violento que su blindaje es incapaz de proteger al núcleo, por lo que la bala literalmente se desintegra en pequeños fragmentos que no son capaces de penetrar lo suficiente y no alcanzan los órganos vitales o crean heridas poco importantes. Por tanto, de manera general, a corta distancia no es, en absoluto, buena idea emplear con este calibre las balas de menor peso de 180 grains.

Información adicional de cartuchos .300 Winchester Magnum.

Selección de puntas para el .300 Winchester Magnum

Nota: Se ha elegido la bala Winchester Power Point por ser uno de los proyectiles que, junto con el Winchester Silver Tip, montaron los primeros cartuchos .300 Winchester Magnum. Actualmente sigue fabricándose y es una de las balas clásicas preferidas por el autor en todos los calibres que utiliza: es económica, precisa y, sobre todo, mata bien la caza española. No en vano lleva muchas décadas fabricándose y soportando la competencia de otras balas más técnicas.

(1) En el año 2000 y primeros años del siglo XXI, Winchester desarrolló una segunda generación de cartuchos magnum cortos, pero esta vez utilizó una vaina aún más corta y más gruesa, provista de ranura de extracción y culote rebatido (rebated rimless): la familia de cartuchos WSM (Winchester Short Magnum), en los calibres .300; 7 mm. y .270 WSM, que no se deben confundir con los primeros cartuchos magnum diseñados con la vaina belted del .375 H&H Mag.

(2) Modernamente el veterano .300 Holland & Hollad Mag se sigue fabricando en EE. UU. y se carga con balas de 150, 180 y 220 grains que desarrollan velocidades de 3.190, 2.880 y 2.620 con las que sigue sin poder competir con las del cartucho norteamericano, no sólo en velocidad sino también en variedad de marcas de cartuchos y de marcas y tipos de rifles que disparan ambos cartuchos. Así, por ejemplo, la acción larga que necesita el .300 H&H Magnum no lo hace apto para ser disparado en rifles semiautomáticos y los de cerrojo, por el hecho de utilizar una acción más larga, los fabrican menos marcas de armas.

(3) Cuyo nombre está muy bien puesto según la nomenclatura que siguen los cartuchos norteamericanos porque ya existía en Estados Unidos un cartucho que disparaba balas del mismo calibre a menor velocidad: el .300 Savage, diseñado en 1920 para el rifle de palanca Savage mod. 99, que dispara balas de 150 y 180 grains a 2.630 y 2.350 pies por segundo.

Texto y fotos: Juan Francisco París

jueves, 10 de noviembre de 2022

El bisonte europeo vuelve a España a pastar en libertad en la Sierra de Andújar.

 Origen : ABC

Un bisonte pasta junto a un ciervo en el Parque Natural de la Sierra de Andújar. CARLOS ROMERO.

DANIEL ILLANA

Un proyecto europeo de reintroducción de la especie se lleva a cabo con éxito en una finca de la provincia de Jaén. El bisonte se está adaptando perfectamente a la convivencia con la fauna local y ya nacen los primeros ejemplares autóctonos.

Un proyecto internacional de conservación del bisonte europeo da lugar a la hasta hace poco impensable instantánea que abre este reportaje. Entre ciervos, jabalíes, muflones o el escurridizo lince ibérico, que aquí encuentra uno de sus mejores hábitats, también se pueden ver ahora bisontes, un animal que ha pasado de tener apenas 50 ejemplares en un una zona muy acotada en todo el continente hace poco menos de un siglo, a llegar a los casi ocho mil quinientos en varios países en la actualidad.

«Los primeros ejemplares llegaron hace dos años desde Polonia a la finca El Encinarejo, de Andújar, donde sus propietarios Álex y Jess están haciendo un trabajo magnífico de gestión medioambiental«, explica Carlos Romero, fotógrafo que se está encargando de documentar la reintroducción de esta especie en nuestro país.

La convivencia con sus nuevos vecinos está siendo ejemplar «Este animal no es nada agresivo, convive perfectamente con otras especies que viven en el entorno. Del mismo modo, la relación con las personas es buena, siempre respetando y manteniendo la distancia de seguridad. Eso sí, entre ellos mantienen sus pequeñas disputas, como todos los animales, en la época del celo«, cuenta Romero.

Ejemplares de bisonte europeo en manada en la provincia de Jaén. CARLOS ROMERO.

El bisonte europeo es el mamífero de mayor tamaño del continente, pudiendo llegar a pesar hasta 920 kilos. Su planta diferente a la otros bóvidos que pueden ser vistos en semilibertad, como el toro de lidia, por su característica joroba y su pelaje pardo y espeso. Hace dos años, en León, nació la primera cría en semilibertad de esta especie en España, que ya comienza también a aparearse y expandirse en Andújar.

Un animal que supone un auténtico reto para aquel que quiera captarlo. «Para un fotógrafo es una experiencia única el poder fotografiar este animal tan imponente y bello, en la época invernal es una de las mejores estaciones del año para fotografiarlos, los bisontes mantienen un espectacular pelaje de invierno, las fotografías a primeras horas del día en la sierra de Andújar con temperaturas bajas son muy bonitas«, relata Carlos Romero.

Un bisonte en la dehesa de El Encinarejo. CARLOS ROMERO.

Pero un trabajo de reintroducción que se ha basado en el aclimatamiento del bisonte a la sierra, hasta hacerle sentir en casa, no puede truncarse por la llegada de los curiosos o los aventureros. Por eso, Romero recuerda «es importante siempre respetar su entorno y mantener la distancia de seguridad. Cumpliendo estas normas, podemos disfrutar de ellos y observar y fotografiar cuando interactúan con momentos asombrosos, como sus pequeñas disputas, la vida de la manada, las crías, sus juegos y su relación con las madres...«

Los bisontes de Andújar cuentan con un hábitat privilegiado, lleno de pastos y preparado para todas sus necesidades aunque, eso sí, con más calor en verano del que están acostumbrados, ya que la especie está especialmente adaptada al frío, aunque está demostrando una gran capacidad de conexión con este espacio. Verlos es una experiencia imponente. «Todo el que quiera vivirla, que no se pierda los talleres fotográficos »La Magia de Andújar« que organizamos para grupos reducidos«, expone Carlos Romero. Una oportunidad para conocer a un animal que ha llegado a Andújar para quedarse.

martes, 8 de noviembre de 2022

Así es el récord de España de gamo.

 Origen: Jara y Sedal

El gamo récord de España. © L. U. y Taxtrophy
Por Diego Cabello de los Cobos | Mánager de Taxtrophy y medidor oficial de la JNHTC y del CIC.

El pasado mes de septiembre el cazador madrileño Lucas Urquijo conseguía abatir en una finca abierta de Madrid un enorme gamo. Como ya adelantó Jara y Sedal, podría tratarse del nuevo récord de España, algo que posteriormente se confirmó tras alcanzar el trofeo una puntuación oficial de 206,63 puntos.

Una cuerna única

Tras llegar a las instalaciones Taxtrophy, y ya con el cráneo limpio, es cuando fui aún más consciente de que el gamo cazado Por Urquijo en era una salvajada. ¡Enorme! Lo que más me impresionó fueron lo anchas y largas que eran sus palas, de un macho talla XXL. En otras ocasiones he tenido entre mis manos trofeos muy largos con menos anchura de pala, y viceversa, pero este lo tenía todo.

Las rosetas promediaban 18,50 puntos. Las luchaderas medían 16 centímetros y la longitud de cuerna alcanzaba casi los 70. Y todo ello, unido a un extraordinario peso bruto del trofeo que se iba hasta los 3,58 kilos (hay que recordar que en España es difícil que lleguen a los tres kilos, e incluso muchos oros no alcanzan tal cifra).

Entrando en el apartado de los valores que obtuve de mi medición previa a la homologación, destaca el promedio del largo y ancho de las palas, con 51 y 21 centímetros respectivamente. Unas medidas que le otorgaban más de 30 puntos por el ancho y 50 puntos por el largo.

Por si fuera poco, Lucas Urquijo ha tenido la suerte de abatir un gamo con prácticamente todas las puntas de su cornamenta intactas. Ya sabemos que muchas de ellas se rompen en las peleas propias de la época de ronca, pero no ha sido el caso esta vez.

© Taxtrophy
Algo nunca visto

Los perímetros intermedios son como los de un venado bronce. También me llamó mucho la atención que ambas puntas centrales se ‘horquetaban’, cosa que sólo recuerdo haber visto antes en ciervos… pero nunca en gamos.

En total obtuve una medición de casi 206 puntos CIC, lo cuál me hacía pensar que, si en la posterior homologación se confirmaban mis datos, estaba ante el nuevo récord nacional absoluto de gamo. La medición de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza fue de 206,63 puntos y ya ocupa el primer puesto del ránking nacional de todos los tiempos al cumplir la condición imprescindible de haber sido abatido en abierto. Enhorabuena a Lucas Urquijo por tan magnífico trofeo que pone la guinda a la que probablemente sea la mejor colección de gamos cazados en fincas abiertas de España.




lunes, 7 de noviembre de 2022

Rescatan con una barca recreativa a un cazador herido grave por el ataque de un jabalí en Lugo.

Origen: Jara y Sedal 

Un Guardia Civil atiende a un cazador herido en una foto de archivo.


Un cazador ha sido rescatado este sábado tras resultar herido grave en una pierna tras ser atacado por un jabalí en Pantón (Lugo), en una zona de difícil acceso en la parroquia de Vilar de Ortelle, en las cercanías del castro de Marce, según ha informado Europa Press.

Según información facilitada por el 112, una embarcación recreativa se desplazó por un río que pasa por la zona donde tuvo lugar el suceso y evacuó al herido hasta un embarcadero próximo, donde fue atendido por los servicios sanitarios.

También se desplazaron al lugar de los hechos los Bomberos de Monforte y los agentes de la Guardia Civil, tras ser alertados por el 112 Galicia, que tuvo conocimiento de la situación del cazador unos minutos antes de las 12:30 horas.

Además, desde el 112 se informó al Servicio de Guardacostas de Galicia, por si fuera precisa la movilización de un helicóptero de rescate. Finalmente, su intervención no fue necesaria.

domingo, 6 de noviembre de 2022

10 medidas que están aumentando las perdices en los cotos.

 Origen: La Razón

Una correcta gestión hace que las poblaciones perdiceras aumenten en los cotos.

Perdiz roja durante el invierno.PIXABAY


Una correcta gestión de los cotos es fundamental para conseguir el equilibrio deseado del coto de caza y su aprovechamiento cinegético. La gestión del hábitat implica tener capacidad de actuación sobre el mismo y en muchas ocasiones esto no es posible en su totalidad ya que la caza no suele ser el principal aprovechamiento de las fincas. Por ello, se hace necesario negociar con agricultores y propietarios y establecer unas medidas compensatorias por las medidas de gestión del hábitat. Pudiendo actuar sobre el terreno, existen una serie de medidas que contribuyen a mejorar las poblaciones perdiceras.
1. Compensar a los agricultores

Muchas de las medidas a tomar requieren una gestión del hábitat que implica que el agricultor sufra unas mermas en su producción y por lo tanto una disminución de su beneficio económico. Por ello, siempre será una buena inversión asignar una partida del presupuesto del coto para los agricultores y así poder realizar una mejor gestión del hábitat que repercutirá en unas mejores poblaciones tanto de perdiz como de otras especies de caza. Cuando se toman medidas que reducen la producción del agricultor, éste debe ser damnificado por parte de los cazadores.

2. Fomentar linderos y ribazos

Las perdices necesitan de refugio para defenderse de todos los depredadores que la acechan continuamente. Permitir el crecimiento vegetal en las lindes y respetarlas es fundamental para que las perdices encuentren refugio cuando campean en busca de alimento. Zonas totalmente segadas o desertificadas son muy peligrosas para las perdices.

Los linderos y zonas de vegetación espontánea son fundamentales para ofrecer refugio a las perdices.SERGIO GÓMEZ

3. Priorizar lo natural

Siempre será mejor poder sembrar pequeñas zonas de cultivos favorables para la perdiz que proporcionarles el alimento directamente en comederos. Al realizar este tipo de siembras, o soltando grano esparcido estaremos evitando que se creen zonas de concentración de animales donde vayan todos a alimentarse. Así se evitan también la entrada de depredadores a los mismos.

4. Controlar las poblaciones de jabalíes

Las poblaciones de jabalíes están creciendo a un ritmo elevado durante los últimos años. Los suidos representan un problema para las perdices como depredadores y también como destructores del hábitat. Los esfuerzos empleados en gestionar el hábitat pueden verse frustrados si los jabalíes abundan en el coto; en sus escarceos pueden destrizar las siembras y los puntos de agua. Por lo tanto, además de proteger estos puntos se debe tener controlada la población de jabalí.

5. Fomentar las parcelas pequeñas

Las famosas concentraciones parcelarias que se dieron en el siglo pasado han perjudicado enormemente a las especies cinegéticas. La perdiz ha sido especialmente sensible a estas faltas de vegetación de refugio ya que no solo le afecta directamente si no que se ha visto comprometida por otros depredadores que habitualmente tenían al conejo como su presa favorita. Mucho y pequeño es mejor que poco y muy grande.

6. Fomentar cubiertas vegetales espontáneas

Es un aspecto muy relacionado con los anteriores. La naturaleza ofrece constantemente un reciclaje vegetal que para favorecer a la perdiz conviene mantener. Las cubiertas vegetales espontáneas dejadas o mantenidas durante el verano ofrecen un refugio de calidad para los animales.

7. Regar por goteo

El riego por goteo además de suponer un ahorro de agua para el agricultor es ampliamente beneficioso para las perdices rojas. Suponen bebederos totalmente deslocalizados y además son atrayentes de pequeños insectos que alimentarán a las polladas perdiceras. Un riego de ese estilo además evita que los bandos tengan que desplazarse hacia los bordes de los cultivos que están mucho más desprotegidos.

8. Evitar al máximo posible el uso de productos fitosanitarios

El uso de herbicidas y abonos son muy perjudiciales para las perdices. Reservar ciertas zonas o cultivos de estos productos y emplear en su lugar técnicas de agricultura ecológica redundan en un beneficio claro sobre la cría y reproducción de las perdices.

Zonas heterogéneas con lindes, prados, cultivos espontáneos y cultivos agrícolas.SERGIO GÓMEZ

9. Evitar la agricultura agresiva

Es vital para que las perdices se desarrollen y prosperen que dispongan de alimento, refugio y tranquilidad. Procesos agrícolas en los que en cuestión de horas grandes extensiones de cultivos quedan cosechadas, empacadas y el terreno es arado supone un impacto ambiental en el coto que cualquier especie de caza menor acusa gravemente.

10. Controlar las alimañas

Los omnipresentes zorros, urracas, cuervos, gatos monteses, etc. hacen auténticos destrozos sobre las perdices y sobre todo sobre sus huevos y crías. En esta pasada temporada donde la caza se vio tan afectada por el COVID han sido muchos los cotos donde no se ha llevado control alguno sobre estos depredadores. Así pues, hay que tener especial atención sobre ellos para gestionar una buena próxima temporada.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Vídeo: La Montería (1960)

 Origen: RTVE






La montería

Documental de RTVE dentro de la serie "Conozca usted España".

Dedicado al mundo de la montería y la caza, dirigido por Javier Aguirre, presentado por Jaime de Foxá y locución de Rafael de Penagos.

Año:1960
Duración: 27:30 minutos

*Como curiosidad la entrevista del final del vídeo al furtivo Simón "El Andano", guarda que fue del Conde de Yebes.