miércoles, 20 de abril de 2022

Ocultan su pasión por la caza: la presión animalista obliga a personajes públicos a ocultar su condición de cazadores. Club de Caza.

 Origen

Javier Fernández

Empresarios, deportistas de élite, artistas, banqueros o políticos, entre otras personas públicas, ocultan su pasión por la caza por el temor a las represalias y al boicot de colectivos animalistas. Este hecho les ha llevado a prohibir el uso de dispositivos móviles y cámaras fotográficas en muchas cacerías.

Rehaleros del sur de España y gestores cinegéticos han corroborado a Club de Caza el recelo que cunde entre personajes públicos y de relevancia social o política a la hora de que se difundan imágenes suyas en jornadas venatorias. Se ha convertido en algo habitual en determinadas monterías el hecho de que los perreros participantes tengan que entregar sus móviles a los guardas de las fincas, la prohibición de llevar acompañante, así como limitar la distancia de paso de los rehaleros a las posturas.

Monterías sin teléfonos móviles para evitar hacer públicas las fotos de caza

Grandes fortunas españolas y personas públicas de todos los ámbitos imponen el veto a ser fotografiados en los ojeos de perdices y monterías junto a sus trofeos o piezas abatidas. Así intentan evitar que las imágenes trasciendan a los medios de comunicación.

El plantel de reses o la imagen de las perdices abatidas en la jornada de caza son las instantáneas que quieren evitar que se difundan a toda costa, y más cuando algunos de los cazadores son accionistas o tienen distinto nivel de responsabilidad en empresas que tienen la sostenibilidad y la ecología como valores dentro de su Responsabilidad Social Corporativa.

El jugador del Real Madrid de baloncesto Jaycee Carroll, el Rey emérito Juan Carlos I,el humorista sevillano César Cadaval, los futbolistas Hristo Stoichkov y Zlatan Ibrahimovic, el pentacampeón del Tour de Francia Miguel Induráin o el exjuez Baltasar Garzón han recibido duras críticas en las redes sociales por mostrar públicamente su condición de cazadores.

La presión animalista da sus frutos y coarta la libertad de las personas para practicar la caza.

Normas ocultistas

Según confirman a Club de Caza fuentes vinculadas al sector cinegético, en los últimos años se ha impuesto la norma entre rehaleros, ojeadores, cargadores y guardas de caza de la prohibición del uso de teléfonos móviles en estos eventos.

Fuentes consultadas por Niusdiario.es aseguran que en las monterías frecuentadas por apellidos como Abelló, Botín, Domecq, Flores Romano o Mora-Figueroa se han extremado las medidas de precaución para que la intimidad de los participantes no trascienda.

Una triste realidad. La ocultación de una actividad legal en lugar de mostrarse con orgullo. Esta es la realidad de la caza en nuestro país.

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